San Arnoldo Janssen tiene semillas de su misión en Cuba. Dos de las congregaciones que fundó, sin perder el sentido de su trabajo, se vinculan a la cultura de los países a donde llegan. Tienen así la evangelización como un gran reto en sus muchas actividades pastorales.
En la celebración del bautismo del Señor se recuerda que los laicos tienen la tarea de construir un mundo justo y libre, al actuar, guiados por la luz del Evangelio ”con nuestro testimonio de vida en la familia y en el barrio.
El Obispo de Palencia (España), viaja Cuba para impartir, junto a otros dos sacerdotes, tres tandas de Ejercicios Espirituales a los presbíteros de la Archidiócesis de San Cristóbal de La Habana.
Luego de una experiencia de más de 20 años en suelo cubano, la Madre Martin, de la comunidad de Hermanas Brigidinas de la diócesis de Pinar del Río, se despide de estas tierras que tanto ha amado.
Cada sábado, estas hermanas atienden a 56 niños y 26 ancianos, ofreciéndoles almuerzos y diversas ayudas. Su día a día es servir a los más necesitados, brindando ayudas, ofreciendo servicios de comedor y catequesis, y vinculando a los niños a las celebraciones de la iglesia.
Los Reyes Magos nos inspiran a seguir buscando a Jesús en nuestras vidas y a ofrecerle lo mejor de nosotros mismos. Renovando cada año nuestro compromiso con el mensaje de amor y esperanza que nos trae el nacimiento de Jesús.
Acogiendo la invitación del Papa Francisco para celebrar esta Jornada Mundial de la Paz, se celebró la eucaristía en la Catedral de San Rosendo, Diócesis de Pinar del Río.
La Jornada Mundial de la Paz tiene un significado profundo para la Iglesia Católica y para millones de personas en todo el mundo. Es un momento para reflexionar sobre las causas de la guerra y la violencia, y para comprometerse a construir una sociedad más justa y pacífica.
Estamos llamados a vivir este tiempo sagrado con fe y alegría, fortaleciendo nuestra unión con Dios y entre nosotros. Inicia el Año Jubilar en Cuba.
Cada mes de diciembre los católicos celebran el nacimiento de Jesús. En el pesebre se representan la encarnación de Dios, quien se hizo hombre y habitó entre nosotros. Es un recordatorio de que Dios eligió estar cerca de la humanidad y compartir nuestra condición humana.
