MARÍA, MADRE QUE NOS CONDUCE A LA ALEGRÍA DE CREER
Nos ponemos en presencia de Dios. Hacemos la señal de la cruz.
Intención del día: En este día invitamos a los niños y adolescentes a descubrir en María la alegría de creer y crecer en la fe.
Oración inicial: Virgen de la Caridad, Madre de la esperanza, hoy elevamos nuestro canto contigo. Tú que proclamaste la grandeza del Señor en tu Magníficat, enséñanos a reconocer las maravillas que Dios hace en nuestra vida. Que tu alegría nos contagie en medio de la dificultad y que tu ejemplo nos ayude a agradecer incluso lo pequeño, porque todo es don de Dios.
Virgen de la Caridad, enséñanos a cantar la grandeza del Señor. Amén.
Canto: Nº 364
Pedimos perdón: Nos disponemos a celebrar este día de la Novena en honor de nuestra madre de la Caridad, invocando la misericordia de Dios, a cada intención respondemos: Perdónanos Señor.
➢Padre de bondad, reconocemos que hemos olvidado sonreír con gratitud ante tus dones. Perdónanos por no vivir con la esperanza que nos regalas y enséñanos a celebrar la vida como un don tuyo. Perdónanos, Señor.
➢Señor Jesús, perdónanos porque muchas veces hemos dejado que la tristeza apague nuestra fe. Danos la gracia de redescubrir la alegría que brota de tu presencia y que nada ni nadie puede quitarnos. Perdónanos, Señor.
➢Espíritu Santo, perdónanos por las veces en que hemos cerrado el corazón a tu gozo. Líbranos de la desesperanza y renueva en nosotros la alegría de ser hijos amados de Dios. Perdónanos, Señor.
(Se pueden agregar libremente otros pedidos de perdón y respondemos: ¡Perdónanos, Señor!)
Dios todopoderoso y eterno tenga misericordia de todos nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.
Escuchemos el testimonio de: Nelson
Corrían los días finales de septiembre y la siembra de frijoles cubría gran parte de la finca. En ella se había puesto sacrificio y amor además de grandes esperanzas de bienestar familiar. Los contratiempos no faltaban y la angustia comenzaba ante la ausencia de la lluvia. Eran tiempos en que dependíamos de la naturaleza para obtener nuestros cultivos, no usábamos el regadío artificial como algunos en la actualidad. Pedíamos a Dios y a la Divina Providencia que nos enviara desde el cielo la anhelada lluvia, pero aún no llegaba. El tiempo pasaba y los sembrados mostraban signos de necesidad de agua, ya sentíamos una gran amenaza para nuestra cosecha. Hasta que una tarde, al filo de las 3:00, cuando el Sol irrumpía con fuerza sobre la tierra, mamá nos llamó a todos los hijos y sobrinos, buscó la imagen de la Virgen de la Caridad que tenía en su cuarto y levantándola sobre su cabeza nos convocó a todos a seguirla. Salimos en procesión alrededor de toda la finca. Íbamos rezando y pidiendo a Nuestra Madre que intercediera ante Dios por nosotros y nos enviara la bendita lluvia. Recuerdo que también llevábamos velas encendidas. Llegamos a casa llenos de fe, confiando en la fiel intercesión de La Virgen María, y al pasar un rato, ese mismo día, comenzaron a formarse nubes dando paso a un gran aguacero que dio fin a la sequía y que todos reconocimos como respuesta a aquella petición en familia.
✓¿Qué les llamó la atención del testimonio de Nelson? ¿Conocen casos parecidos?
✓¿Qué importancia tiene la fe en familia? ¿Rezamos juntos en nuestras familias alguna vez?
Nos dejamos iluminar por la Palabra: San Lucas 1,46-56
NOS DEJAMOS ILUMINAR POR LA PALABRA:
Del Evangelio según San Lucas 1,46-56
«Entonces, María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la humilde condición de su sierva; pues desde ahora en adelante todas las generaciones me tendrán por bienaventurada. Porque el Poderoso,ha hecho grandes cosas en mí; y santo es Su nombre. Y su misericordia llega de generación en generación a los que le temen. Ha hecho proezas con su brazo; dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de sus tronos y exaltó a los humildes; a los hambrientos ha colmado de bienes y ha despedido a los ricos con las manos vacías. Ha ayudado a Israel, su siervo, para acordándose de su misericordia, tal como dijo a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia para siempre.»
Palabra de Dios / Te alabamos, Señor.
● ¿Qué les llamó más la atención de esta oración que hace la Virgen María?
● ¿Cuál es la razón de la alegría de la Virgen María? ¿Y las nuestras?
● Ella nos muestra que la fe en Dios supone un orden social que respeta y reconoce la dignidad de todas las personas: ¿Qué consecuencias tiene la fe sobre nuestra vida social?
Reflexión:
El Magníficat de María es un canto de gratitud: “Proclama mi alma la grandeza del Señor”. Ella nos enseña que la verdadera alegría no depende de lo que tenemos, sino de sabernos amados por Dios. En tiempos de dificultad, la Virgen nos invita a cantar, a agradecer lo pequeño, a descubrir la presencia de Dios en los gestos de solidaridad y en la fe que nunca muere en nuestro pueblo. La alegría cristiana es resistencia, es luz que no se apaga, es fuerza que nos impulsa a seguir adelante. María nos recuerda que la esperanza se alimenta de gratitud. María nos enseña a agradecer incluso en medio de la pobreza.
Este canto de la Virgen nos enseña el modo de entender la fe que Ella tenía, una fe que repercute en la vida social, que nos impulsa a trabajar por la justicia, la misericordia y la paz, que nos hace reconocer la dignidad de cada persona en especial de los más pobres, de los que sufren por distintas causas. En ese modo de entender la fe educó a su hijo Jesús. Pidamos al Señor que nos dejemos iluminar y guiar con humildad por la Virgen en el camino de la fe, como Él lo hizo.
Intenciones: Pongamos en común lo que le pedimos al Señor para nuestro pueblo, para nuestras familias, respondemos: VIRGEN DE LA CARIDAD, RUEGA POR NOSOTROS.
➢Por la Iglesia en Cuba, para que en medio de los sufrimientos actuales sea sembradora de esperanza, solidaridad y conversión misionera. Oremos. Virgen de la Caridad, ruega por nosotros.
➢Por los que gobiernan, para que promuevan la libertad, la prosperidad, la paz y el bien de todos los cubanos, trabajando por la justicia y la participación.Oremos. Virgen de la Caridad, ruega por nosotros.
➢Por nuestra comunidad cristiana, para que en ella se siembre la armonía y se invite a todos a acercarse con alegría a Jesús, siendo signo de comunión y misión. Oremos. Virgen de la Caridad, ruega por nosotros.
➢Por todos los que sufren a causa de la pobreza, la ancianidad, la falta de libertad y la enfermedad, para que encuentren en Dios el consuelo y la fortaleza, y en la Iglesia el apoyo fraterno. Oremos. Virgen de la Caridad, ruega por nosotros.
➢Por cada uno de nosotros, para que en nuestras preocupaciones, alegrías y esperanzas el Señor nos escuche y nos conceda lo que verdaderamente necesitamos, fortaleciendo nuestra disponibilidad a la misión. Oremos. Virgen de la Caridad, ruega por nosotros.
(Se pueden agregar intenciones libremente)
Oración final: “Oración por nuestro pueblo”, después rezamos el Padre Nuestro, Dios te salve María…, Gloria al Padre… Cantamos el 179: “Tú reinarás”.
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