Los Centros Loyola Cuba reinician sus actividades en distintos puntos del país, renovando su compromiso con la promoción integral de las personas y el acompañamiento a comunidades, familias y grupos en situación de vulnerabilidad. Con presencia en Cienfuegos, Camagüey, Santiago de Cuba y La Habana, esta red socioeducativa abre nuevamente sus puertas para que niños, jóvenes, mujeres, adultos y personas mayores encuentren oportunidades de formación, participación y crecimiento humano.
Seis Centros Loyola al servicio del país
Los Centros Loyola Cuba son espacios socioeducativos que promueven la dignidad humana, la participación social responsable y el desarrollo de las comunidades. Su misión se concreta mediante acciones educativas, culturales, sociales e investigativas, orientadas especialmente a quienes enfrentan mayores desafíos en su realidad cotidiana.

La Red de Centros Loyola se encuentra presente en seis localidades del país: Cienfuegos, Camagüey, Santiago de Cuba y tres sedes en La Habana: San Miguel, Diezmero y Loyola Reina. A lo largo de los años, estos centros han crecido, se han consolidado y han acompañado a cientos de comunidades mediante propuestas formativas que responden a necesidades reales.
Su labor impulsa el acceso a una educación complementaria de calidad, favorece la convivencia y la participación ciudadana, y contribuye al desarrollo socioeconómico de las familias y comunidades de origen de sus participantes. Cada curso que comienza representa, por tanto, una nueva posibilidad de aprender, construir vínculos y descubrir capacidades que pueden transformar la vida cotidiana.
Centros Loyola Cuba en Centro Habana
Entre las sedes de la red, el Centro Loyola Reina ocupa un lugar especial. Está ubicado en el complejo de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, conocida popularmente como iglesia de Reina, en Centro Habana. Su presencia en esta zona, caracterizada por una alta densidad poblacional y diversas necesidades sociales, reafirma el compromiso de los Centros Loyola Cuba con las personas y comunidades más vulnerables.
Loyola Reina no es solamente un lugar donde se imparten talleres o se desarrollan cursos; es una casa abierta para quienes buscan aprender, compartir, emprender y recuperar la esperanza.

El nuevo inicio de actividades reafirma esa vocación. Niños, adolescentes, jóvenes, mujeres y adultos mayores vuelven a encontrar en este centro una propuesta educativa centrada en la persona, capaz de valorar sus talentos y acompañar sus procesos de crecimiento.
Convivir: aprender, crear y emprender
Uno de los programas que retoma sus actividades es Convivir, una propuesta dirigida a niños, niñas, adolescentes y jóvenes. El programa procura ofrecer herramientas para el aprendizaje, la creatividad, la formación humana y el emprendimiento, siempre desde una experiencia participativa y comunitaria.
El comienzo del nuevo curso llega con renovadas oportunidades para aprender y crear. En un contexto marcado por desafíos cotidianos, estos espacios son esenciales porque ayudan a que los participantes descubran que la educación también puede ser alegría, colaboración y confianza en el futuro.

Convivir favorece el desarrollo de habilidades, el trabajo en equipo, la convivencia respetuosa y la participación de las familias. Más que transmitir contenidos, busca acompañar a cada participante para que pueda reconocer sus capacidades, relacionarse sanamente con los demás y asumir un papel activo en su comunidad. El programa ha demostrado que, incluso en medio de dificultades, aprender puede convertirse en una fuerza que une y abre horizontes.
Mujeres de Hoy y nuevos oficios
También se encuentran abiertas las matrículas para los Talleres de Oficio de Mujeres de Hoy, una iniciativa que acompaña a mujeres en su formación técnica, profesional y psicosocial. Este programa constituye una oportunidad concreta para adquirir conocimientos útiles, fortalecer la autonomía personal y ampliar las posibilidades de emprendimiento.
En este nuevo ciclo se anuncian talleres de peluquería, manicura, bisutería y cosmética, oficios que pueden convertirse en herramientas para generar ingresos y desarrollar proyectos personales o familiares. La formación no se limita al aprendizaje técnico: busca fortalecer la autoestima, promover redes de apoyo y reconocer el valor de cada mujer como protagonista de su propio camino.

En una realidad donde muchas familias necesitan alternativas para sostenerse y avanzar, Mujeres de Hoy confirma que aprender un oficio puede ser el primer paso para transformar una historia. Cada matrícula abierta es una invitación a creer que existen capacidades por descubrir y metas que todavía pueden alcanzarse.
Proyecto Otoño: vivir y envejecer con esperanza
De manera especial, Loyola Reina inicia las matrículas del Proyecto Otoño 2026-2027, una de las propuestas más significativas del centro. Las inscripciones se realizaron del lunes 14 al miércoles 16 de septiembre, y los talleres comenzaron posteriormente con la ilusión de reunir nuevamente a numerosos adultos mayores.
El Proyecto Otoño nace para impulsar una verdadera Cultura del Buen Envejecer. Está dirigido a personas que, en muchas ocasiones, llegan a esta etapa de la vida pensando que sus oportunidades han terminado, que ya no pueden aprender algo nuevo, hacer amistades, crear o sentirse útiles. Frente a esa percepción, Otoño propone una respuesta clara: siempre es posible recomenzar.

Aquí, la vejez no se entiende como un final, sino como una etapa valiosa de experiencia, sabiduría y nuevas posibilidades. A través de talleres, encuentros y actividades compartidas, las personas mayores pueden mantenerse activas, cuidar su bienestar, fortalecer relaciones, desarrollar talentos y recuperar la confianza en sí mismas.

El reinicio de los Centros Loyola Cuba, y particularmente el comienzo del Proyecto Otoño en Loyola Reina, es una buena noticia para Centro Habana. Es la confirmación de que la educación, la comunidad y la esperanza siguen teniendo un lugar donde florecer.
