Vida Exitosa en Pareja La Habana: una experiencia que transforma desde el silencio
El silencio de la mañana, apenas interrumpido por el canto de los pájaros, envolvía la Casa Sacerdotal San Juan María Vianney como una promesa. En ese ambiente sereno, casi suspendido en el tiempo, comenzaban a despertar no solo los días, sino también historias, emociones y caminos nuevos para quienes llegaron buscando algo más.

Durante tres días —del 21 al 23 de mayo—, el Programa Vida Exitosa en Pareja desarrolló un nuevo ciclo de talleres en La Habana, confirmando que, incluso en medio de las complejidades cotidianas del país, existen espacios donde el crecimiento personal y la esperanza encuentran lugar. Ni siquiera los cortes eléctricos, tan frecuentes, lograron robarle protagonismo a lo esencial. Para los participantes, aquello fue apenas un detalle frente a la acogida, la organización cuidada y el ambiente profundamente humano que se respiraba.

Historia del programa Vida Exitosa en Pareja en Cuba
El programa, que llegó a Cuba en noviembre de 2009 de la mano del psicólogo y sociólogo español Ignacio Marquínez Callejas, ha ido echando raíces firmes. Aquel primer impulso, con talleres en El Cobre y La Habana, dio paso a un proceso de formación que desde 2011 comenzó a multiplicarse gracias a parejas comprometidas.
Entre ellas destacan Pavel y Mirelys, no solo por su papel como fundadores en este camino dentro del país, sino por su calidad humana y profesional. Como animadores diocesanos de la Pastoral Familiar y coordinadores nacionales del programa Vida Exitosa en Pareja, han sostenido con entrega y coherencia una misión que va más allá de impartir contenidos: acompañan procesos de vida.
Vida Exitosa en Pareja La Habana desde 2023: crecimiento sostenido
Desde 2023, en la Casa Sacerdotal, el programa ha mantenido una frecuencia estable en modalidad de régimen interno: dos grupos en 2023, dos en 2024, dos en 2025 y los primeros de 2026 ya en marcha. A esto se suman experiencias en otras diócesis, como Pinar del Río, donde también han llevado esta propuesta formativa.
Además, desde el 2023 también se han realizado talleres en La Habana en otras modalidades sin que el régimen sea interno, con menos horas de formación, lo que ha permitido extender el programa a otras comunidades. Estos talleres han sido impartidos por participantes de Vida Exitosa en Pareja que han recibido entrenamiento en psicoterapia, ampliando así el alcance y la continuidad del proceso formativo.
Un equipo que cuida cada detalle en Vida Exitosa en Pareja La Habana
El equipo coordinador —acompañado por el Padre Jorge Luis Pérez Soto, rector de la casa y asesor de la Pastoral Familiar, junto a otros matrimonios y sacerdotes— no solo organiza: cuida. Cuida los espacios, los tiempos, los silencios. Cuida, sobre todo, a las personas.
A ese equipo se integran también la pareja Darcyn y Yeney, de San José de las Lajas, cuyo compromiso y cercanía enriquecen cada encuentro, y el padre Rolando Montes de Oca, sacerdote y excelente comunicador, capaz de transmitir con claridad y profundidad los contenidos, tocando tanto la razón como el corazón.
Talleres para parejas en Cuba: formación integral
El taller se estructura en tres momentos esenciales que dialogan entre sí. El primero, centrado en el autoconocimiento y el conocimiento de la pareja, invita a mirar hacia dentro, a reconocer heridas, fortalezas y potencialidades, poniendo especial énfasis en la autoestima. El segundo aborda la comunicación eficaz, entendida como base de toda relación humana, ofreciendo herramientas concretas para dialogar con respeto, claridad y empatía. El tercero se adentra en la vida afectiva y la sexualidad, mostrando la riqueza del mundo emocional y las diversas formas de expresar el amor.
A estos se suma un cuarto taller de mantenimiento, donde se retoman los contenidos y se fortalecen los aprendizajes, asegurando que lo vivido no quede solo en la experiencia puntual, sino que se prolongue en el tiempo.
La pareja como centro de la familia y la sociedad
Porque si algo queda claro en este programa es que la pareja es el centro. Es la raíz de la familia, y desde ahí se construye todo lo demás. Cuando una pareja crece, sana y aprende a relacionarse mejor, ese cambio se expande hacia los hijos, hacia el entorno familiar, hacia los espacios laborales y sociales. Es una transformación que comienza en lo íntimo, pero que tiene un alcance profundamente social.
Experiencia vivida en la Casa Sacerdotal
En medio del ritmo del taller, los amaneceres y atardeceres de la Casa Sacerdotal ofrecieron también un marco propicio para la contemplación. La belleza natural del entorno parecía acompañar los procesos interiores, como si cada luz del día subrayara lo que iba ocurriendo en silencio dentro de cada persona.

Testimonios: lo que deja Vida Exitosa en Pareja La Habana
Pero fue en el cierre donde todo cobró una densidad especial. Ante preguntas sencillas —¿Qué te pasó en el curso? ¿Qué significó para ti?— las respuestas comenzaron a dibujar el verdadero alcance de la experiencia.
Algunos hablaron de crecimiento, de un crecer no solo personal, sino también hacia los demás y hacia la vida. Otros reconocieron, con honestidad, haber descubierto cuánto necesitaban este espacio sin siquiera saberlo antes. También hubo quien definió el proceso como una siembra, una que ahora deberán cuidar como pareja para recoger sus frutos.

Se escucharon palabras como “valioso”, “hermoso”, “necesario”, pero lo más elocuente no estaba solo en lo que se decía, sino en cómo se decía: en la emoción contenida, en las pausas, en las miradas.
Vida Exitosa en Pareja La Habana: una transformación silenciosa
El Programa Vida Exitosa en Pareja tiene además una particularidad que lo hace aún más significativo: está abierto a todos, sin exigir pertenencia religiosa. Y sin embargo, en ese camino humano, también se convierte en una forma de evangelizar, de acercar a las personas a una experiencia más profunda de sentido.

Al final, cuando las maletas se cierran y los espacios quedan en silencio otra vez, algo permanece. Porque lo vivido no se queda entre esas paredes. Viaja con cada pareja, se instala en sus hogares, se filtra en lo cotidiano.
