Emaús arribó este fin de semana en El Cobre a su retiro No. 54, en nueve años de vida en el oriente cubano.

Como es habitual, la misa clausura fue presidida por Mons. Dionisio García, arzobispo de Santiago de Cuba, gran impulsor de Emaús desde el inicio. La casa de la Madre desbordó de alegría vivida por esta hermandad, columna de la gestion pastoral de la parroquia de El Cobre.

Emaús es toda una experiencia de vida espuritual y de servicio que se reconstruye una y otra vez, manteniendo una Iglesia viva a pesar de las duras circunstancias en que vive Cuba.

Una marea blanca y de colores ya acostrumbra Emaús a invadir el Santuario de El Cobre, donde se interactua con todos al grito de que Jesucristo ha resucitado. Más de cien voluntarios de Emaús conducen diecinueve proyectos Cáritas de atención a los más necesitados en la parroquia cobrera.

La experiencia de Emaús tiene presencia en todas las parroquias de la Arquidiócesis de Santiago de Cuba dando vida y Esperanza en Cristo en tiempos de dolor.
TOMADO DEL MURO DEL ARZOBISPADO DE SANTIAGO DE CUBA.
