En un gesto de fraternidad y comunión, los obispos de Cuba han dirigido una carta al pueblo venezolano, expresando su cercanía en la oración y su solidaridad en medio de este desastre que han sufrido.
Con palabras de esperanza, recuerdan que la fe en Cristo es fuente de fortaleza y que la unidad de la Iglesia trasciende fronteras. Este mensaje invita a confiar en el poder del Evangelio y a mantener viva la esperanza.
“La fe nos une, la caridad nos sostiene y la esperanza nos impulsa hacia un futuro mejor.”
