Año jubilar, un tiempo de gracia que marcó la vida de la Iglesia.

Termina el Año Jubilar: un tiempo de gracia que marcó la vida de la Iglesia.

La Iglesia Católica termina el Año Jubilar 2025, conocido como el «Jubileo de la Esperanza», un tiempo de gracia que ha dejado huellas profundas en la vida eclesial de Cuba y del mundo. Según la Bula de Indicción del Jubileo de la Esperanza, concluye en las Iglesias particulares y culminará el próximo 6 de enero, en la Solemnidad de la Epifanía del Señor, cuando el Papa León XIV clausure la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, en Roma.

Dos Papas, un jubileo.

Este Año Santo comenzó el 1 de enero de 2025 bajo el pontificado del Papa Francisco y ha sido concluido por su sucesor, el Papa León XIV. En su homilía, el arcipreste de San Juan de Letrán destacó la singularidad de este relevo papal, que solo encuentra precedente en el Año Santo de 1700, iniciado por Inocencio XII y clausurado por Clemente XI. «Es un relevo que nos entrega la imagen de una vida de la Iglesia que nunca se interrumpe», afirmó, recordando que «el Señor jamás abandona a su Iglesia».

Cierre de las Puertas Santas

El cierre de las Puertas Santas comenzó el día de Navidad con la clausura de la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor, que se abrió el 1 de enero de 2025. Le siguió la Basílica de San Juan de Letrán, cuya Puerta Santa, abierta también el 1 de enero, fue cerrada el sábado 27 de diciembre. La tercera basílica papal en cerrar fue San Pablo Extramuros, cuya Puerta Santa se abrió el 1 de enero. Además, en un gesto significativo, se abrió y cerró una Puerta Santa en una cárcel, simbolizando la misericordia y la esperanza para todos. El acto final será en San Pedro, el 6 de enero, marcando el fin oficial del Jubileo, con la clausura de su Puerta Santa, abierta igualmente el 1 de enero de 2025.

Celebraciones en Cuba: un año de comunión y esperanza

En Cuba, el Año Jubilar se inauguró con una solemne celebración en la Santa Metropolitana Catedral de La Habana. A lo largo del año, todas las diócesis de la Isla vivieron intensamente este tiempo de gracia, organizando celebraciones jubilares que convocaron a diversos sectores del pueblo de Dios, por solo mencionar algunos:

Cada celebración fue ocasión para renovar la fe, fortalecer la comunión eclesial y abrir espacios de esperanza en medio de los desafíos sociales y espirituales que vive el país.

¿Qué es un Año Jubilar?

El Año Jubilar es una celebración extraordinaria en la Iglesia Católica que tiene lugar cada 25 años, o en ocasiones especiales, como este Jubileo de la Esperanza. Es un tiempo de gracia, conversión y reconciliación, en el que los fieles pueden obtener indulgencias plenarias mediante la peregrinación, la confesión, la comunión y la oración por las intenciones del Papa.

El Jubileo anterior fue el Año de la Misericordia, celebrado en 2016, convocado por el Papa Francisco. Este nuevo Jubileo ha tenido como eje la esperanza, en un mundo marcado por la incertidumbre, los conflictos y la búsqueda de sentido.

Un mensaje que permanece.

El Jubileo de la Esperanza deja un mensaje claro: la Iglesia sigue siendo signo de luz en medio de las tinieblas, y cada creyente está llamado a ser portador de esa esperanza que no defrauda. En Cuba, este año ha sido una oportunidad para renovar el compromiso pastoral, fortalecer la unidad y abrir caminos de evangelización creativa y cercana.

Con el cierre de las Puertas Santas, se clausura un tiempo especial, pero se abre una nueva etapa de misión. Porque como recordó el Papa León XIV: «La esperanza cristiana no termina con el Jubileo, sino que comienza cada día en el corazón de quien cree».

FOTOS: Oficinas de Prensa de las Diócesis.

Puede ver una galería de fotos y textos en el link Jubileo 2025 –

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio