San Bonifacio de Lausana.

Fue un obispo del siglo XIII, conocido por su celo pastoral, su firmeza en la fe y su dedicación a la reforma de la Iglesia. Nació en Bruselas a finales del siglo XII y desde joven mostró una gran inclinación por la vida religiosa. Se destacó por su inteligencia y virtud, lo que lo llevó a ser elegido obispo de Lausana, en Suiza, alrededor del año 1231. Como pastor, trabajó incansablemente por la renovación del clero y la promoción de la vida cristiana entre los fieles.

Su carácter firme y su defensa de la disciplina eclesiástica le valieron la oposición de algunos sectores influyentes. Ante la creciente resistencia y dificultades, renunció a su sede episcopal en 1239 y decidió retirarse al monasterio cisterciense de La Cambre, en Bruselas, donde pasó el resto de su vida en oración y penitencia.

San Bonifacio falleció en el año 1265. Su santidad fue reconocida por quienes lo conocieron, y con el tiempo su culto se extendió, especialmente en Lausana y Bruselas. Su testimonio de fidelidad a la Iglesia y su espíritu de humildad siguen siendo fuente de inspiración para los fieles.

Su fiesta se celebra el 19 de febrero.

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