
La historia de la Virgen de Regla se remonta al siglo IV, mezclándose la historia con las leyendas. Según la Historia Sacra, escrita por el P. Fr. Diego de Carmona Bohórquez, la imagen de la Virgen de Regla, fue mandada a construir o tallada por el mismo San Agustín, doctor de la Iglesia, siendo obispo de Hipona (Norte de África). El santo tenía la imagen en su oratorio. Trece años después de la muerte de San Agustín (443), Hipona era atacada por los Vándalos, por lo cual el diácono San Cipriano y otros monjes de la orden de los agustinos se vieron obligados a escapar a España.
Al llegar colocaron la imagen frente al mar. Allí creció la devoción, llegando a ser el monasterio de Regla. La imagen de Nra. Señora de Regla, según se cree, siempre fue de color negro. En el siglo VIII los monjes tuvieron que huir por la invasión de los moros y ocultaron la imagen de Ntra. Sra. de Regla cerca del monasterio. En el siglo XIII, tras la victoria de Alfonso el Sabio, la Santísima Virgen, en una visión a un canónigo regular de la Catedral de León, le mostró el lugar donde se hallaba enterrada su imagen y le pidió que viniese a desenterrarla para retornarla a su antiguo santuario. El canónigo obedeció.
Hoy día se rinde culto en España, Cuba, Estados Unidos, México, República Dominicana, Filipinas y los Países Bajos. Originalmente, la imagen fue tallada en una sola pieza, presumiblemente de ébano, pero con el incremento de la devoción entre los marineros, estos le comenzaron a arrancar pequeños pedazos para utilizarlos como resguardo contra las tormentas. Para que no continuara esta lamentable costumbre, se cubrió el cuerpo de la virgen con una chapa de plata, dejando solo descubierto el rostro.
La imagen que hoy vemos es una copia exacta de la cabeza de la imagen original, que fue traida a Cuba en 1696 por el Sargento Mayor Don Pedro de Aranda y Avellaneda, dando así cumplimiento a una promesa.
La procesión de la Virgen de Regla es la oportunidad que tenemos, cada 7 de septiembre, de caminar junto a María y también de pedirle aquello que más necesitamos:
SALUD, UNIÓN FAMILIAR, PAZ.
La Virgen de Regla nos escucha siempre, está atenta a nuestra súplica, pero es necesario llamarla por su nombre: Virgen de Regla.
Hace muchos años la peregrinación hacía un recorrido mayor que al actual.
Debe aclararse que el dia de la Virgen de Regla es el 8 de septiembre. La procesión se realiza el día 7 para que los
fieles puedan asistir a la procesión de la Virgen de la Caridad, que se lleva a cabo el día 8.
FUENTE: Boletin de la arquidiócesis de La Habana.
