María, Madre que gracias en la esperanza.
Nos ponemos en presencia de Dios. Hacemos la señal de la cruz.
Intención del día: En este día invitamos a los matrimonios a aprender de María a dar gracias en la esperanza y vivir su unión como signo del amor de Dios.
Oración inicial:Virgen de la Caridad, Madre agradecida, hoy elevamos contigo nuestro canto de gratitud: Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador’. Gracias por tu protección constante sobre Cuba, gracias por la fe que nos sostiene y por la esperanza que no muere. Que tu ejemplo nos ayude a vivir agradecidos, reconociendo que todo lo que somos y tenemos es don de Dios.
Virgen de la Caridad, gracias porque te quedaste entre nosotros para protegernos.
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Canto: Nº 364
Pedimos perdón: Nos disponemos a celebrar este día de la Novena en honor de nuestra madre de la Caridad, invocando la misericordia de Dios, a cada intención respondemos: Perdónanos Señor.
➢Padre de misericordia, perdónanos por las ocasiones en que hemos tomado tu amor y no hemos sabido dar gracias por tu fidelidad. Enséñanos a ser humildes y agradecidos, como hijos que reconocen que todo viene de Ti. ¡Perdónanos, Señor!.
➢Señor Jesús, perdónanos porque muchas veces hemos recibido tus dones sin reconocerlos y hemos olvidado agradecerte. Danos la gracia de vivir con un corazón agradecido, que sepa descubrir tu presencia en lo cotidiano. ¡Perdónanos, Señor!.
➢Espíritu Santo, perdónanos por nuestra indiferencia ante tus inspiraciones y por no valorar la abundancia de tu gracia en nuestra vida. Líbranos de la ingratitud y renueva en nosotros la alegría de dar gracias siempre y en todo momento. ¡Perdónanos, Señor!.
(Se pueden agregar libremente otros pedidos de perdón y respondemos: ¡Perdónanos, Señor!)
Dios todopoderoso y eterno tenga misericordia de todos nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.
Hecho de vida: Escuchemos el testimonio de Lila:
Yo era pequeña cuando mi mamá descubrió que dentro de mi oído tenía un granito, para lo que comenzó a echarme gotitas de leche materna y de aceite tibio, pero pasaban los días y yo no mejoraba. Al atenderme con un médico el mismo le dijo que para retirármelo había que esperar que creciera un poco más y me indicó tratamiento con jarabe. Con ese tratamiento mejoraba, pero en las noches me quejaba de dolor y lloraba mucho. Ya mi mamá estaba desesperada pues no sabía qué hacer. En los cuartos de mi casa se acostumbraba a poner estampas de nuestra Madre la Virgen de la Caridad, y una mañana mi mamá se levantó, y llorando, se arrodilló ante la Virgen y le dijo: ¡Ay Virgencita, se está acercando tu día, dime algo para que mi hija se me cure! en ese momento mi abuela con seguridad le contesta: “mujer, mujer, tranquila, que el día de la Virgen de la Caridad tu hija se curará”, a lo que mi mamá solo respondió que si así llegase a ser, me llevaría el día 8 de septiembre a la Iglesia, vestidas de blanco y con la vela más grande que encontrara. Llegó el día de la Virgen de la Caridad, y al despertar, el granito milagrosamente comenzó a drenar y a mejorar rápidamente, por lo que en la tarde del mismo día mi mamá me llevó a la Iglesia, con una vela, para darle las gracias a Ella, las dos nos pusimos a llorar, pero de la alegría, porque la Virgen había hecho un milagro y nunca nos desamparó.
✓¿Qué les llamó la atención del testimonio de Lila? ¿Conocen otros parecidos?
✓¿Somos agradecidos con la Virgen? ¿Cómo expresamos nuestro agradecimiento?
Nos dejamos iluminar por la Palabra: del Evangelio de San Lucas 10,21-22
“En aquel momento Jesús se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo, y dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
Palabra de Dios / Te alabamos, Señor.
● ¿Qué les llamó más la atención del texto?
● ¿Qué significa para nosotros ser pequeños, sencillos ante Dios y nuestros hermanos?
● ¿Qué nos enseña la Virgen en el camino de la sencillez y humildad?
Reflexión:
María proclama: “Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador”. La Virgen nos invita a dar gracias, a reconocer que Dios siempre está con nosotros. En Cuba, damos gracias por la fe que nos sostiene, por la fraternidad que nos une, por la esperanza que no muere. La Virgen de la Caridad nos enseña que la gratitud abre el corazón a la esperanza y nos ayuda a descubrir que, aun en medio de la dificultad, Dios sigue obrando.
La acción de gracias nos fortalece y nos impulsa a seguir caminando con confianza. María canta agradecida. Sólo quienes tienen un corazón sencillo, humilde como el de la Virgen María, son capaces de reconocer la presencia de Dios en su vida cotidiana y agradecer las bendiciones que recibieron, saben descubrir la voz del Señor que en medio de tantos ruidos nos llama por nuestro nombre, nos invita a caminar juntos y nos confía la misión de hacerlo presente, de darlo a conocer con nuestros gestos y palabras. Nosotros también damos gracias por la fe y la esperanza que nos sostienen.
Intenciones: Pongamos en común lo que le pedimos al Señor para nuestro pueblo, para nuestras familias, respondemos: VIRGEN DE LA CARIDAD, RUEGA POR NOSOTROS.
➢Por la Iglesia, para que proclame siempre que Jesucristo Resucitado es la fuente y la meta de la verdadera esperanza, sosteniendo la fe de nuestro pueblo en medio de las pruebas.Oremos.
➢Por quienes tienen en sus manos la responsabilidad de tomar decisiones, para que sean capaces de llevar adelante los cambios estructurales, sociales, económicos y políticos que Cuba necesita, con espíritu de servicio y justicia . Oremos.
➢Por todos los que sufren, especialmente las víctimas de la guerra, las desigualdades, las injusticias, las carencias materiales y la emigración, para que no se dejen vencer por la desesperanza y la tristeza, y encuentren en la Iglesia un signo de esperanza. Oremos.
➢Por quienes luchan, aman y sirven con abnegación y sacrificio, para que continúen dando testimonio de esperanza y fraternidad en la construcción de un futuro mejor para Cuba. Oremos.
➢Por cada uno de nosotros, para que el Señor nos conceda su auxilio y fortaleza en medio de nuestras necesidades, sufrimientos, preocupaciones, alegrías y esperanzas, y nos impulse a vivir la sinodalidad y la misión. Oremos.
(Se pueden agregar intenciones libremente)
Oración final: “Oración por nuestro pueblo”, después rezamos el Padre Nuestro, Dios te salve María…, Gloria al Padre… Cantamos el 179: “Tú reinarás”.
Descargar el PDF: María, Madre que gracias en la esperanza.
