María, Madre que nos guía a creer en las promesas de Dios.
Nos ponemos en presencia de Dios. Hacemos la señal de la cruz.
Intención del día: En este día invitamos a los jóvenes a dejarse guiar por María, que creyó en las promesas de Dios y vivió con confianza su proyecto.
Oración inicial: y cantamos 364 Salve: Virgen de la Caridad, Madre creyente, hoy recordamos tu fe firme en la promesa de Dios. Tú que fuiste llamada bienaventurada por haber creído, fortalece nuestra confianza en el Señor. Que tu ejemplo nos inspire a no dejarnos vencer por el miedo, sino a vivir con la certeza de que Dios cumple su palabra y nunca abandona a sus hijos.
Virgen de la Caridad, fortalece nuestra fe.
Canto: Nº 364
Pedimos perdón: Nos disponemos a celebrar este día de la Novena en honor de nuestra madre de la Caridad, invocando la misericordia de Dios, a cada intención respondemos: Perdónanos Señor.
➢Padre de misericordia, perdónanos por las veces en que hemos desconfiado de tu amor y hemos vivido como si tus promesas no fueran ciertas. Enséñanos a creer como María, que se mantuvo firme en la certeza de tu fidelidad. ¡Perdónanos, Señor!.
➢Señor Jesús, perdónanos porque muchas veces hemos dudado de tu promesa y hemos dejado que el miedo apague nuestra esperanza. Danos la gracia de confiar en tu palabra y de esperar con fe los tiempos nuevos que Tú preparas. ¡Perdónanos, Señor!.
➢Espíritu Santo, perdónanos por nuestra falta de confianza en tu acción en medio de nuestro pueblo. Líbranos de la desesperanza y renueva en nosotros la fe en las promesas de Dios, que siempre se cumplen en su tiempo y con abundancia de vida. ¡Perdónanos, Señor!.
(Se pueden agregar libremente otros pedidos de perdón y respondemos: ¡Perdónanos, Señor!)
Dios todopoderoso y eterno tenga misericordia de todos nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.
Hecho de vida: Escuchemos el testimonio de Carlos:
Soy un joven de 25 años, recién me acabo de graduar de Ingeniero Industrial. Mis padres son maestros y yo crecí en un hogar con reglas y límites. Recuerdo que, durante la adolescencia, exigía mucho a mis padres, cada vez que iba a comenzar un curso, quería que me compraran unos tenis de marca o una mochila nueva, porque la mayoría de los muchachos de mi grupo los llevaban. Ellos hacían lo que podían, pero siempre dejaban claro que lo importante era la honestidad y la dignidad de la persona, en esa edad no me importaban para nada esos «sermones» y me molestaba mucho. Hoy por hoy doy gracias a Dios por mis padres y todo lo que me enseñaron. Gracias a la Virgen de la Caridad, que siempre ha intercedido por mí y de ella también aprendí qué es lo más valioso en realidad, que el valor de la persona viene desde dentro, en lo humilde, cuando ayuda al prójimo y hace buenas obras y no por la ropa o el título que haya logrado.
✓¿Qué les llamó la atención del testimonio de Carlos?
✓¿Cuáles son los valores de la Virgen que más han influido en nuestras vidas?
NOS DEJAMOS ILUMINAR POR LA PALABRA:
Del Evangelio según San Lucas 1,39-45
“En aquellos días María se levantó y partió sin demora a un pueblo de la montaña de Judá; y entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura saltó en su vientre; e Isabel llena del Espíritu Santo, y exclamó a gran voz: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque apenas la voz de tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído lo que le fue anunciado de parte del Señor”.
Palabra de Dios / Te alabamos, Señor.
● ¿Qué les llamó más la atención del texto?
● María partió sin demora a compartir su alegría y ayudar a su prima Isabel. ¿Cómo está nuestra disposición a compartir y servir sin perder tiempo?
● ¿Nos hemos sentido “felices por haber creído”, como María?
Reflexión:
Isabel le dice a María: “Feliz tú que has creído”. La fe de María es confianza plena en la promesa de Dios. Nosotros también estamos llamados a creer que Cuba tiene un futuro mejor, que la justicia y la paz son posibles, que la esperanza no será defraudada. La Virgen de la Caridad nos invita a mantenernos firmes, a no dejar que el miedo o la desesperanza apaguen nuestra fe. Creer en la promesa es vivir con la certeza de que Dios cumple su palabra y que su amor es más fuerte que cualquier dificultad. María creyó en la promesa de Dios. Nosotros también confiamos en que Cuba tendrá un futuro mejor.
La desconfianza fruto de los juicios o prejuicios, de los conflictos no resueltos, de las heridas que no cicatrizan, rompen la comunión fraterna, nos impiden reconocernos y caminar como verdaderos hermanos, sin embargo la presencia maternal de la Virgen de la Caridad en el camino de la vida y en especial en la Novena y fiesta que celebraremos en su honor, nos ayudan a confiar más en Dios y en los hermanos, a reconocer que más allá de cualquier diferencia somos todos hijos de Dios, somos una sola familia.
Intenciones: Pongamos en común lo que le pedimos al Señor para nuestro pueblo, para nuestras familias, respondemos: VIRGEN DE LA CARIDAD, RUEGA POR NOSOTROS.
➢Por la Santa Iglesia de Dios, para que sea siempre sostén y consuelo de los que sufren, signo de esperanza en nuestro país. Oremos.
➢Por todos los que en nuestro país son víctimas de la pobreza y de la injusticia, para que descubran que solo en el Señor está su fuerza y su consuelo. Oremos.
➢ Por los padres y madres de familia, para que guíen siempre a sus hijos en el respeto, la verdad y el bien, siendo testimonio de fraternidad.Oremos.
➢Por nuestros familiares y amigos, para que descubran que solo Dios puede auxiliarlos en sus necesidades y sufrimientos, y encuentren en la comunidad cristiana apoyo y esperanza. Oremos.
➢Por nuestros difuntos, para que el Señor los acoja en su Reino y nos conceda vivir en comunión con ellos en la esperanza. Oremos.
(Se pueden agregar intenciones libremente)
Oración final: “Oración por nuestro pueblo”, después rezamos el Padre Nuestro, Dios te salve María…, Gloria al Padre… Cantamos el 179: “Tú reinarás”.
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