María, Madre que canta las maravillas del Señor.
Nos ponemos en presencia de Dios. Hacemos la señal de la cruz.
Intención del día: En este día invitamos a los hijos a reconocer y cantar, junto a María, las maravillas que Dios hace en sus vidas.
Oración inicial: Virgen de la Caridad, Madre agradecida, hoy queremos reconocer las obras grandes que Dios realiza en nuestro pueblo. Tú que supiste ver la acción del Señor en tu vida, ayúdanos a descubrir su presencia en la solidaridad, en la fe sencilla y en la esperanza que nunca muere. Que tu mirada nos enseñe a agradecer lo bueno y a confiar en que Dios siempre actúa.
Virgen de la Caridad, ayúdanos a ver las obras grandes de Dios.
Canto: Nº 364
Pedimos perdón: Nos disponemos a celebrar este día de la Novena en honor de nuestra madre de la Caridad, invocando la misericordia de Dios, a cada intención respondemos: Perdónanos Señor.
➢Padre de bondad, perdónanos por las veces en que hemos olvidado agradecer tus dones y hemos vivido como si todo dependiera solo de nosotros. Enséñanos a ver tu mano en lo pequeño y a proclamar con alegría tus maravillas. Perdónanos, Señor.
➢Señor Jesús, perdónanos porque muchas veces hemos cerrado los ojos a tus maravillas y no hemos sabido reconocer tu presencia en lo sencillo. Danos un corazón agradecido que descubra tu obra en cada gesto de amor y esperanza. Perdónanos, Señor.
➢Espíritu Santo, perdónanos por nuestra indiferencia ante las obras grandes que realizas en medio de nuestro pueblo. Líbranos de la ingratitud y renueva en nosotros la capacidad de admirarnos y dar gracias por tu acción constante. Perdónanos, Señor.
(Se pueden agregar libremente otros pedidos de perdón y respondemos: ¡Perdónanos, Señor!)
Dios todopoderoso y eterno tenga misericordia de todos nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.
Hecho de vida: Escuchemos el testimonio Ana María:
Ya llevábamos unos cuantos años de matrimonio y habíamos pasado por muchas pruebas de fertilidad, había perdido dos embarazos y no lograba tener un hijo, lo que era muy importante para mí y para nuestro matrimonio. Un día me acerqué a la Iglesia de mi pueblo y pedí delante de la Virgencita que me ayudara a ser madre, que intercediera ante su hijo Jesucristo para que hiciera el milagro. Así fue como unos meses después, con muchos cuidados de mi familia y de los médicos, logré dar a luz a mi hijo Ronald. Cuando cumplió su primer añito, fuimos todos al Santuario del Cobre, a la casa de la Madre, a agradecer por su intercesión y cuidado.
✓¿Qué les llamó la atención del testimonio de Ana María? ¿Conocen otros parecidos?
✓¿Sabemos agradecer los dones que recibimos de Dios por mediación de la Virgen?
Nos dejamos iluminar por la Palabra: San Lucas 1,46-56
NOS DEJAMOS ILUMINAR POR LA PALABRA:
Del Evangelio según San Lucas 17,11-19
“Y sucedió que Jesús de camino a Jerusalén, pasaba por los confines entre Samaría y Galilea, y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia y, levantando la voz, dijeron: ¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros! Al verlos, les dijo: Vayan a presentarse a los sacerdotes. Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios. Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz; y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano. Tomó la palabra Jesús y dijo: ¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate y vete; tu fe te ha salvado”
Palabra de Dios / Te alabamos, Señor.
● ¿Qué les llamó más la atención del texto?
● ¿Les parece que somos agradecidos? ¿Por qué a veces somos desagradecidos?
● ¿Somos agradecidos a Dios por todo lo que nos da por medio de la Virgen? ¿Cómo?.
Reflexión:
María proclama: “El Poderoso ha hecho obras grandes por mí”. Ella nos invita a reconocer las maravillas que Dios realiza incluso en medio de la dificultad. En Cuba, la fe del pueblo, la fraternidad, la esperanza, son signos de la acción de Dios. La Virgen nos enseña a abrir los ojos para descubrir lo bueno, lo bello y lo verdadero que florece en lo pequeño. Reconocer las maravillas de Dios es aprender a agradecer, a confiar en que su amor nunca falla y que siempre está obrando en favor de su pueblo.
María reconoce y agradece la acción de Dios en su vida. También en Cuba Dios actúa en lo pequeño y muchas veces no nos damos cuenta, no sabemos valorarlo, sin embargo, la vida de la familia, de la Iglesia y de la sociedad está sostenida por la fidelidad de tantos hombres y mujeres que desde su entrega sencilla, fiel en lo poco y en las cosas simples de la vida cotidiana, trabajan con amor por el bien común.
Intenciones: Pongamos en común lo que le pedimos al Señor para nuestro pueblo, para nuestras familias, respondemos: VIRGEN DE LA CARIDAD, RUEGA POR NOSOTROS.
➢Por toda la Iglesia, especialmente por el Papa, los Obispos, sacerdotes, diáconos y religiosas, para que sean en este mundo testimonio del amor misericordioso de Dios y de la sinodalidad. Oremos.
➢Por los gobernantes, para que procuren siempre lo que es bueno para nuestra sociedad y trabajen por el bien de todos los cubanos, promoviendo la fraternidad y la participación. Oremos.
➢Por todos los cubanos que vivimos en Cuba y fuera de ella, para que siempre busquemos la unidad y la concordia, siendo un solo pueblo en la fe.. Oremos.
➢Por todos los laicos que viven y testimonian su fe en la sociedad, para que se respete su derecho a anunciar el Evangelio de Jesucristo y sean protagonistas de la misión. Oremos.
➢Por cada uno de nosotros, para que el Señor nos conceda su auxilio y fortaleza en medio de nuestras necesidades, sufrimientos, preocupaciones, alegrías y esperanzas, y nos impulse a vivir la comunión y la misión. Oremos.
(Se pueden agregar intenciones libremente)
Oración final: “Oración por nuestro pueblo”, después rezamos el Padre Nuestro, Dios te salve María…, Gloria al Padre… Cantamos el 179: “Tú reinarás”.
Descargar el PDF: María, Madre que canta las maravillas del Señor.
