Un nuevo regalo sacerdotal para la diócesis de Santa Clara.

En la tarde del viernes 12 de diciembre de 2025, coincidiendo con la celebración de Nuestra Señora de Guadalupe, el diácono Pedro David Yanes Vargas fue incorporado al Orden de los Presbíteros mediante la imposición de manos y la oración consecratoria de Mons. Arturo González Amador. La ceremonia tuvo lugar en el Santuario Diocesano de la Virgen de la Caridad, en la ciudad de Santa Clara.

Pedro David Yanes Vargas,

El lema elegido por el ordenado, «Soy lo que soy por la gracia de Dios», refleja la esencia de su vocación y está tomado de la primera carta a los Corintios. Con esta frase, Pedro David se presenta una vez más ante el altar, dispuesto a ofrecer toda su vida al Señor.

El templo se llenó de fieles que lo acompañaron, con representantes de las diferentes comunidades donde ha desarrollado su labor pastoral. Ha sido un recorrido que comenzó como laico y que le llevó a ejercer como diácono en los últimos meses. Además, estuvieron presentes miembros del clero diocesano, religiosos y religiosas, así como seminaristas y sacerdotes que han influido en su camino de fe, entre ellos los padres Pablo Buttigieg, José Luis Pueyo y Julio Alberto Fernández Triana.

Mons. Arturo González Amador, en su homilía, compartió la alegría y la esperanza que caracteriza este día tan significativo. Dirigiéndose a la asamblea congregada, expresó que «no tenemos nada que temer cuando en nuestra vida decimos “SÍ” a Dios y con Él nos embarcamos en proyectos nobles, aunque nos parezcan muy grandes y exigentes para nuestra pequeñez y pobreza humana. No hay nada que temer cuando vamos de la mano de Dios, porque es Él quien nos conducirá, quien nos ayudará a descubrir el camino y su fidelidad siempre nos acompañará, nunca nos faltará. ¡Esto es fundamental en la vida cristiana! ¡Es el origen de toda vocación en el seno de la Iglesia: fiarse de Dios!».

Como un padre se dirige a su hijo, dedicó hermosas palabras a Pedro David: «¿Qué decirte hoy, que no te haya dicho a lo largo de todos estos años? ¿Qué aconsejarte que ya no hayas escuchado de mis labios, con tono más agudo o grave? ¿Qué decirte en el día de tu ordenación presbiteral, querido hijo? (…) Nunca olvides este momento, junto a la fecha de tu nacimiento y de tu bautismo la has de grabar para siempre en tu memoria y tu corazón (…) que nada ni nadie te desvíe del Señor, fuente de verdadera felicidad; que los aplausos no te envilezcan porque duran poco. ¡No lo olvides! Vive para el Señor y su Iglesia, entrégate, hasta el agotamiento, llevando la alegría del Evangelio y el consuelo de Dios, donde la esperanza se agota y el sufrimiento de un pueblo parece no tener fin».

La ceremonia incluyó varios momentos ricos en significados, como la postración, la imposición de manos, la unción de las manos del ordenado, la entrega del cáliz y la patena, el signo de la paz y la oración consecratoria, con esto Pedro David se entregó totalmente a Cristo y a su Iglesia.

Monseñor Arturo, de rodillas, le solicitó la bendición y el permiso para besar sus manos consagradas. Luego, el neopresbítero dirigió un emotivo mensaje de gratitud a los presentes, reconociendo a todos aquellos que lo han acompañado en su camino y proceso formativo. En sus palabras, pidió a Dios dos dones: «Ahora, Señor, te ruego que me concedas el don de la humildad y el don de la fidelidad, para poder ser un verdadero buen pastor según tu corazón y saber ser un puente entre Tú y cada hombre, mujer, niño o anciano que se cruce en mi ministerio sacerdotal».

Como gesto de devoción y gratitud, Pedro David subió al Camarín para ofrecer flores a la Madre de Cuba, mientras el Coro Interparroquial interpretaba el hermoso canto mariano «Viajera y Peregrina», compuesto por nuestro recordado Alfredo Betancourt.

Muchas felicidades y bendiciones padre Pedro David, que la confianza en Dios, inspirada por tu lema de ordenación, siga siendo impulso para continuar en fidelidad y santidad, llevando la voz de Dios a nuestro pueblo. Agradecemos tu «sí» y tu perseverancia. Rezamos por ti.

El Santuario Diocesano de la Virgen de la Caridad acogerá la primera eucaristía del nuevo presbítero el 13 de diciembre, a las 10:00 a.m.

Oficina de Prensa del Obispado de Santa Clara.

REDACCIÓN: Omar Vega Rodríguez. FOTOS: Miguel Ángel Benítez.

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