
Se celebra la festividad de San Máximo de Jerusalén Confesor, Obispo (siglo IV) el día 5 de Mayo. Murió en 350. Jerusalén, Israel. Conmemoración de san Máximo, obispo de Jerusalén, el cual fue condenado por el césar Maximino Daya a trabajos forzados en las minas, después de que le hubieran arrancado un ojo y quemado un pie con un hierro candente. Alcanzada la libertad, pudo marchar de allí y fue nombrado obispo de la Iglesia de Jerusalén, en donde, con el prestigio de su gloriosa confesión, descansó en paz (c. 350).
San Máximo el Confesor fue un monje, teólogo y filósofo cristiano del siglo VII, reconocido por su defensa de la doctrina calcedoniana sobre las dos voluntades de Cristo: humana y divina. Su firme postura contra el monotelismo le llevó a ser perseguido, torturado y finalmente exiliado, pero su enseñanza fue confirmada por el Tercer Concilio de Constantinopla.
Aunque su festividad principal se celebra el 13 de agosto, en algunas tradiciones se le recuerda también el 5 de mayo. Su legado teológico sigue siendo fundamental en la Iglesia, especialmente por su profunda reflexión sobre la unión entre Dios y la humanidad.
