Tras la acreditación de los fieles y con la interpretación del Himno del Jubileo, inició la celebración del en el que se hizo una procesión hasta la simbólica puerta santa.
Una representación de misioneros encendieron sus sirios con la luz de Cristo, la cual acompañó la peregrinación y el momento de oración que fue presidido por Mons. Juan de la Caridad García, Arzobispo de La Habana.
El momento de oración fue dedicado a la esperanza, encomendado por el P. Jorge Luis Gil, Vicario Pastoral de la Arquidiócesis de La Habana. Asimismo, hubo un espacio para testimonios de la mano de misioneros que se dedican al trabajo con la infancia, el hogar, los enfermos y mujeres vulnerables. En total fueron seis voces que dieron su testimonio










