Talleres Creativos de Verano culminan con talento y esperanza en el Centro Cultural Mons. Carlos Manuel de Céspedes.

Clausura de los Talleres Creativos de Verano del Centro Cultural Mons. Carlos Manuel de Céspedes.

En una tarde cargada de emotividad, talento y esperanza, el Centro Cultural Mons. Carlos Manuel de Céspedes clausuró la tercera edición de sus Talleres Creativos de Verano, una iniciativa que, en palabras de sus organizadores, reafirma el compromiso con el arte y la belleza incluso en los momentos más complejos. Tres espacios formativos llegaron a su fin, pero algo quedó flotando en el aire: la certeza de que crear también es rezar, y que comunicar bien es un acto de caridad.

Talleres-Creativos-de-Verano

Talleres Creativos de Verano: una comunidad que aprende a comunicar

Todo comenzó unas semanas atrás, cuando el centro abrió sus puertas por tercera vez para invitar a toda la familia a construir comunidad a través del arte. Aquella primera tarde de verano se plantó una semilla: descubrir el potencial de las plataformas digitales como herramientas de expresión y comunicación. No era solo aprender técnicas; era darle una casa digital a las palabras, a las imágenes, a los sueños.

Talleres Creativos de Verano

El Taller de Escritura Creativa para Redes Sociales, impartido por el profesor Enmanuel Montes Álvarez, fue el primer latido del proyecto. Más de veinticinco integrantes se reunieron en el Salón Polivalente para soñar desde las plataformas digitales, de la mano de un docente que combina la enseñanza de la literatura con el oficio de influencer. Desde las tres hasta las seis de la tarde, el tiempo se volvió insuficiente: ahí no se trataba solo de escribir, sino de crear en todas las formas posibles.

En la segunda sesión, el grupo descubrió que elegir dónde publicar es también una decisión creativa. Cada plataforma impone un ritmo, un tono, una relación con quien lee. La tecnología no es neutra, y entenderlo fue el gran salto de la sesión. Cuando el taller concluyó, se compartieron textos y contenidos que mostraban el crecimiento y la creatividad alcanzados por los participantes, que comenzaron a encontrar una voz propia en las redes sociales.

Luego llegó el turno de la imagen. El Taller de Fotografía Cinematográfica para Plataformas Digitales, liderado por la Lic. Annabel Novo, siguió explorando el lenguaje audiovisual y la creación de contenidos, mientras se perfilaban nuevas propuestas para diversas plataformas digitales. La cámara se convirtió en otro modo de contar, de mirar, de agradecer.

Arte, palabra e imagen al servicio del encuentro

En paralelo, el taller de apoyo teórico Comunicar Transforma, con las valiosas ponencias de especialistas, amplió la mirada de los participantes. La primera conferencia estuvo a cargo del Dr. Armando Núñez, con el tema «Telenovelas y series cubanas: valores y carencias», de amplia repercusión entre los asistentes. Poco después, la reflexión continuó con la ponencia «Ética e inteligencia artificial», impartida por el Lic. Alioth Molina Santiago, especialista SEO, webmaster y formador en inteligencias artificiales. Y como tercera ponencia, el especialista Arístides O’Farrill ofreció la conferencia «Espiritualidad en el cine y el audiovisual», una mirada que recorre el lenguaje audiovisual desde la fuente misma de la fe para dejarnos ver cómo las imágenes pueden ser también ocasión de oración y cultura. Así, fe, ética y tecnología dialogaron en un mismo espacio, recordando que comunicar transforma solo cuando se hace con responsabilidad y verdad.

En la ceremonia de clausura, el acto central estuvo marcado por las palabras del Rector del centro, el Padre Jorge Luis Gil Orta, quien agradeció la constancia de los participantes y destacó la amplia repercusión que estos talleres han tenido en la comunidad. El Rector subrayó la valentía y la necesidad de seguir apostando por la creación artística como herramienta de resiliencia y crecimiento personal en los tiempos actuales.

Uno de los momentos más esperados fue la presentación de los proyectos finales. Los asistentes pudieron apreciar una muestra de los trabajos más acabados, tanto en la redacción de estilos para publicar en medios propios de las redes sociales como en el acompañamiento de contenido audiovisual y fotográfico. Cada pieza fue refrendada no solo por la mirada crítica de los facilitadores, sino también por las profundas consideraciones de sus propios autores, quienes compartieron el proceso creativo y el significado detrás de sus obras, evidenciando un notable crecimiento durante el verano.

La gala se vio enriquecida por un interludio musical de primer nivel, protagonizado por los propios participantes del taller. En escena se dieron cita representantes de agrupaciones vocales y miembros de la Coral Gaudiate, quienes, bajo la batuta de la Maestra Indira Blanco, ofrecieron un repertorio de hermosas piezas cubanas para música coral. El broche de oro llegó con la talentosa interpretación de la pianista Marua Kaslim, quien deleitó al público con una sentida pieza del inolvidable Maestro Astor Piazzolla, arrancando una ovación cerrada.

Una clausura que abre nuevos caminos culturales

Tras la entrega de los certificados de participación, otorgados de manos del propio Rector, el encuentro se transformó en una cálida confraternización. Entre una agradable merienda, los presentes estrecharon lazos de amistad, intercambiaron impresiones sobre lo aprendido y renovaron un compromiso colectivo con el arte.
Con esta clausura, el Centro Cultural Mons. Carlos Manuel de Céspedes comienza el proceso creativo de su programación anual de octubre a junio. Los Talleres Creativos de Verano no terminan aquí: se convierten en promesa, en semilla, en camino. Porque en este lugar el encuentro fraterno y la creatividad florecen imparables, y cada verano sembrado dará frutos más allá de la temporada estival.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio