Clausura del Jubileo en Matanzas.
El 27 de diciembre se celebró la misa de clausura del Jubileo de la Esperanza en la Diócesis de Matanzas.
El 27 de diciembre se celebró la misa de clausura del Jubileo de la Esperanza en la Diócesis de Matanzas.
Catedral del Santísimo Salvador, Bayamo Con el lema “¿Tú también lo buscas?”, los monaguillos de esta diócesis de Bayamo- Manzanillo celebraron una jornada de fe y esperanza que recuerda a los Reyes Magos en su búsqueda del niño rey. Entre villancicos, lecturas y testimonios, se invitó a todos a seguir el mismo camino de búsqueda espiritual y entrega comunitaria. ¡Vive la magia navideña con la luz de la fe!
FOTOS Y TEXTO TOMADOS DEL MURO EN FACEBOOK. Casa Sacerdotal San Juan María Vianney, Sábado, 29 de noviembre. Con el amanecer que acariciaba las calles habaneras, la Casa Sacerdotal San Juan María Vianney se vistió de fiesta. No era una fiesta cualquiera, sino un Jubileo, un momento de gracia para celebrar la comunión, evaluar el camino recorrido y reavivar la esperanza. Eran los voluntarios, sacerdotes y religiosas de los diversos proyectos que, como red de misericordia, teje Cáritas Habana a lo largo y ancho de la Arquidiócesis. Entre ellos, una presencia especial honraba la jornada: Mons. Manjaž Roter, Consejero de la Nunciatura Apostólica.. La mañana comenzó con el sencillo y significativo momento del encuentro: la inscripción. Pero aquí, cada firma en la lista era más que un nombre; era la historia de horas donadas, de alimentos compartidos, de ancianos visitados, de niños acompañados. Los coordinadores, con sonrisas amplias y abrazos sinceros, recibían a sus voluntarios, reconociendo en cada rostro un capítulo indispensable de esta gran obra. Palabras que acogen y dinámicas que unen El director de Cáritas Habana, Ángel Miguel, fue el encargado de dar la bienvenida oficial en la Parroquia de Santa Catalina de Siena, anexa a la casa. Sus palabras, cargadas de gratitud, trazaron el horizonte del día. Luego, la acción tomó protagonismo. Alejandro Ariosa González, administrador de Cáritas, y Gloria Hernández Barrios, coordinadora del Programa de Personas Mayores, guiaron una dinámica fraterna. Los participantes se agruparon según sus meses de nacimiento. En cada círculo, no solo se compartían fechas, sino la esencia de su servicio. Fue un tejido rápido y emotivo de vidas puestas al servicio. Con ese espíritu de familia, el director presentó un gran mapa de la Arquidiócesis de La Habana. Uno a uno, representantes de cada proyecto fueron avanzando para ubicar geográficamente su misión. Fue un momento visualmente poderoso: ver cómo puntos de luz “de caridad” se esparcían por toda la ciudad, de Caimito a Madruga, de la Habana Vieja a la Isla de la Juventud, confirmando que la caridad no conoce fronteras. La alegría del servicio que se canta La solemnidad dio un giro festivo con el animado segmento dirigido por la Hermana Odita RAD, la Hermana María Isabel SSJ, Alejandro Ariosa y un grupo de jóvenes de la comunidad de los Escolapios de Guanabacoa. Los cantos y bailes que impulsaron no eran un simple entretenimiento, sino la expresión de una fe alegre, de un servicio que brota del corazón agradecido y se celebra en comunidad. Las palmas y las voces elevadas llenaron el templo, derritiendo cualquier formalidad y recordando que la verdadera caridad nace de un corazón alegre. La Eucaristía, fuente y cumbre El momento culmen, el sol que iluminó toda la jornada, fue la Santa Misa. El altar fue presidido por Su Excelencia Reverendísima Juan de la Caridad García, Arzobispo de La Habana, y copresidido por Mons. Manjaž Roter, el P. José Juan Sch y el P. Francis Ylagan SVD. En su homilía, el Arzobispo, visiblemente conmovido, destacó la identidad profunda de cada voluntario. Mons. Roter, por su parte, transmitió con su presencia el afecto y el aliento de la Nunciatura Apostólica, enlazando el servicio local de Cáritas Habana con el corazón misericordioso de la Iglesia universal. La comunión no fue solo sacramental, sino profundamente fraterna. Al recibir el Cuerpo de Cristo, cada voluntario renovaba su propia entrega como cuerpo entregado al servicio de los demás. Un envío en comunión El Jubileo concluyó sin un adiós, sino con un “hasta pronto” cargado de propósito renovado. Los participantes no se retiraron con un simple recuerdo, sino con la certeza de ser parte de un mismo Cuerpo, de una misma familia misionera. Salieron, como entraron, siendo el alma de Cáritas, pero ahora con el corazón aún más ardiente, la red más fortalecida y la alegría de saber que, en la viña del Señor en La Habana, no trabajan solos. Este sábado, en la Casa San Juan María Vianney, no se celebró un aniversario más. Se celebró el milagro cotidiano de la caridad que se hace rostro, manos y presencia. Se celebró la Iglesia en salida, que huele a oveja y encuentra a su Pastor en cada hermano servido.
REDACCIÓN Y FOTOS: Carlos E. Santos. Oficina de Comunicaciones de la Diócesis de Ciego de Ávila. La Zona Pastoral de Venezuela vivió este sábado la Jornada de Peregrinación Jubilar, contando con la participación de las comunidades de: Júcaro, El Macizo y Venezuela. En el Centro Pastoral Diocesano fueron recibidos los peregrinos, con música de ambientación. Luego el P. José Manuel García Sardiñas impartió una pequeña catequesis sobre el sentido del Año Jubilar y los requisitos necesarios para ganar la indulgencia plenaria. Posteriormente en la capilla se rezó la oración del Año Jubilar y se inició la peregrinación hacia al Templo Jubilar (Catedral). Al arribar a la Catedral, los peregrinos fueron recibidos por el P. Dariusz Josef Chalupczynski Ordinario de la Diócesis. Durante la jornada se realizó el rezo del Santo Rosario guiado por las Hermanas Misioneras de la Caridad para los adultos, mientras que las Hermanas Misioneras del Sagrado Costado dirigieron el rosario para los niños en el salón parroquial, al mismo tiempo estuvieron disponibles sacerdotes para confesiones. La Santa Misa Jubilar fue presidida por el P. Dariusz y concelebrada por P. José Manuel. Al finalizar, los peregrinos recibieron la cruz jubilar que los acompañará en sus comunidades como símbolo de fe.
El 29 de noviembre, se vivió el Jubileo Diocesano de los Adultos, contando con la participación de las pastorales de Educadores, Salud, Cáritas, Iniciación Cristiana de Adultos, Penitenciaria y Familia. Los peregrinos fueron recibidos en el patio de la Catedral con música y la animación de la Hna Regiane msc. Luego, el Rvdo. Randol Pineda impartió una pequeña catequesis sobre el sentido del Año Jubilar y los requisitos necesarios para ganar la indulgencia plenaria. Posteriormente, comenzó la peregrinación de cada pastoral con sus símbolos hacia la Catedral, donde fueron recibidos por el P. Dariusz (Administrador Diocesano). Durante la jornada fue impartida una conferencia sobre «Teología de la Esperanza», por el P. Jorge Luis Pérez Soto y luego, un pequeño momento cultural con la interpretación de la canción «Color Esperanza» por el joven José Diego. Más tarde, se vivió la Adoración Eucarística, tiempo para meditar sobre los pecados y acercarse al sacramento de la Reconciliación. Luego, se celebró la Santa Misa Jubilar presidida por el ordinario P. Dariusz Josef Chlupczynski. La jornada culminó con un concierto de música sacra que contó con las interpretaciones de Corávila y del Coro Vox Cordix, del Instituto Félix Varela.
Santa Clara ha recibido al centenar de jóvenes peregrinos desde todas las Vicarías de la Diócesis, para celebrar el jubileo diocesano de los jóvenes.
Tras la acreditación de los fieles y con la interpretación del Himno del Jubileo, inició la celebración del en el que se hizo una procesión hasta la simbólica puerta santa. Una representación de misioneros encendieron sus sirios con la luz de Cristo, la cual acompañó la peregrinación y el momento de oración que fue presidido por Mons. Juan de la Caridad García, Arzobispo de La Habana. El momento de oración fue dedicado a la esperanza, encomendado por el P. Jorge Luis Gil, Vicario Pastoral de la Arquidiócesis de La Habana. Asimismo, hubo un espacio para testimonios de la mano de misioneros que se dedican al trabajo con la infancia, el hogar, los enfermos y mujeres vulnerables. En total fueron seis voces que dieron su testimonio
En Iglesia Catedral de Camagüey, se celebró el Jubileo de la Catequesis en la solemnidad de todos los santos, con niños de las diferentes comunidades.
Los catequistas de niños, adolescentes, jóvenes y adultos peregrinaron este 25 de octubre, a la Catedral San Rosendo para celebrar juntos, como comunidad diocesana, el Jubileo de los Catequistas.
En las cuatro vicarías de la Diócesis de Holguín tuvo lugar este fin de semana el Jubileo de los Catequistas, animados por el estilo misionero de San Antonio María Claret, patrono de la catequesis en Cuba.