Castillo del Morro en la Habana, Cuba

 

 

Es la capital de la República de Cuba y la ciudad más poblada del país con una población superior a los 2 millones de habitantes. Es el principal centro de vida política, económica y sociocultural de la nación y sede de las oficinas de gobierno y del Partido Comunista de Cuba, así como de las principales instituciones culturales y científicas del país.

La tradición reconoce como fecha de su fundación el 16 de noviembre de 1519, cuando se estableció su tercer y definitivo asentamiento, por el conquistador español Diego Velázquez, junto a la bahía que lleva su nombre.

 

El 20 de diciembre de 1592, Felipe II confiere a La Habana el título de ciudad, veintinueve años después de que el gobernador de Cuba trasladara a ella su residencia oficial desde Santiago de Cuba, sede hasta entonces del gobierno de la Isla.

Durante el siglo XVII la ciudad se engrandeció con monumentales construcciones civiles y religiosas, entre las que se encuentran, en primer lugar, la conclusión del castillo de El Morro,  el convento de San Agustín, la iglesia del Santo Ángel Custodio, el hospital de San Lázaro, el monasterio de Santa Teresa, el convento de San Felipe Neri y la fundación de la Real Pontificia Universidad de San Jerónimo, en el convento de San Juan de Letrán de los padres dominicos.

En 1762, Inglaterra toma La Habana. En 1763, por el Tratado de París, España recupera Cuba a cambio de La Florida (hoy territorio de los Estados Unidos). Si bien la diócesis de Cuba perdía La Florida, el crecimiento religioso en la Isla indicaba la necesidad de crear una segunda diócesis. En 1787, el Papa Pío VI crea la diócesis de La Habana.

El siglo XIXtranscurre con importantes avances, y hacia la década del cincuentael desarrollo de la industria azucarera, la tabacalera y el ferrocarril, producen una pujante economía que lleva a Cuba a ser un país enormemente rico. Al mismo tiempo, centros como el Teatro Tacón, uno de los más lujosos del mundo, el Liceo Artístico y Literario y el Teatro Coliseo, impulsan la vida cultural de la ciudad, a la que llegan importantes artistas del mundo.

Para 1860, Cuba era más rica que nunca, y La Habana fue el vivo reflejo de esta riqueza y prosperidad. En 1863, las murallas de la ciudad fueron derribadas para que pudiera ampliarse la urbe y construirse nuevos y espléndidos edificios. A fines del siglo XIX, las clases acomodadas se trasladaron al elegante barrio del Vedado, con sus numerosas quintas y palacetes.

Al concluir el siglo XIX, La Habana, después de dos guerras de independencia lanzadas por lo patriotas cubanos, vive los últimos tiempos de la colonización española en América. El cambio de siglo transcurre bajo la ocupación y el gobierno de los Estados Unidos. Con los gobiernos de turno que se sucedieron, se construyeron en la ciudad suntuosos hoteles, casinos y espléndidos clubes nocturnos. Ejemplos de estas construcciones son el edificio Focsa, el Habana Libre (antes Hilton) y el Hotel Nacional de Cuba.

En 1959 triunfa la Revolución Cubana, que provocó la caída del entonces presidente Fulgencio Batista y la llegada al poder de un gobierno revolucionario, que se mantiene hasta nuestros días.Con el triunfo de la Revolución se acometieron grandes transformaciones sociales, principalmente en la educación, la salud y los servicios.

Una ley modificativa de julio de 1976, divide La Habana en dos provincias: Ciudad de La Habana, al norte y capital del País, y La Habana. A su vez, otra ley modificativa de agosto de 2010, subdivide La Habana en dos nuevas provincias: Artemisa (se le añaden municipios que pertenecían a la provincia Pinar del Río), y Mayabeque; esto eleva a 15 el total de provincias de Cuba. Las provincias civiles La Habana (capital del país), Mayabeque y la mayor parte de Artemisa, así como el municipio especial Isla de la Juventud, conforman la Arquidiócesis de La Habana.

En 1983, el centro histórico de la ciudad fue declarado monumento nacional y Patrimonio de la Humanidad, y es objeto de restauraciones dirigidas por la Oficina del Historiador de Ciudad.Desde 1990, en Ciudad de La Habana se han emprendido varias construcciones en el sector turístico, renglón fundamental de la economía del país.

Es La Habana el lugar donde nacieron el Venerable padre Félix Varela y Morales, artífice de nuestra nacionalidad, y el beato fray José Olallo Valdés, hermano de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. En ella también nació José Martí y Pérez, Apóstol de la Independencia cubana. En La Habana se halla, además, el Seminario “San Carlos y San Ambrosio”, que alcanzó carácter conciliar en 1776, por Real Orden de Carlos III. En este lugar se formaron los fundadores de nuestra nacionalidad, antes de que sus aulas quedaran restringidas a la carrera eclesiástica. En el año 2010 se inauguró una nueva sede para el Seminario San Carlos y San Ambrosio, ubicada 13 kilómetros al sudeste de la ciudad, y por disposición del cardenal Jaime Ortega, arzobispo, la antigua sede se convirtió en el Centro Cultural “Padre Félix Varela”.