Imprimir
Categoría: Papa Francisco
Visto: 933

Familia de Palma Soriano

Por: Onnis Tur Pompa

 

Quince familias de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Palma Soriano, a 45 kilómetros de la ciudad de Santiago de Cuba, representaron a las familias palmeras en el Encuentro con las familias cubanas que sostuvo el Papa Francisco este martes 22 de septiembre en la Catedral santiaguera.

Después de una emotiva misa en el Santuario de la Virgen de la Caridad en el poblado de El Cobre, Su Santidad se trasladó a la Catedral. Allí, cientos y cientos de familias de toda Cuba y algunas partes del mundo exclamaban con alegría: “Francisco bendice a nuestras familias”.

 

 

Además de las familias, se sumaron también a este encuentro imperecedero feligreses de la pastoral juvenil y penitenciaria de Palma Soriano, ubicados tanto dentro del templo como en el parque Céspedes, quienes cantaron, aplaudieron y escucharon el mensaje de amor y misericordia del Sumo Pontífice.

Una de las familias palmeras presentes en esta memorable mañana, José Antonio Áreas Penabás y Carmen María Campos Cutilla, con 38 años de unión matrimonial, con uno de sus dos hijos, testimoniaron. 

 

José Antonio Áreas Penabá,

“La familia es la parte más importante de la sociedad, toda sociedad crece y se desarrolla cuando la familia está feliz, está unida, por eso el Papa Francisco le da tanto valor, hemos sido bendecidos en este encuentro por Dios a través del Papa. Que grandioso regalo, tres Papas en diecisiete años y eso es símbolo que estamos ensalzados por el Señor. Desde las 5:30 a.m del martes 22 de septiembre partimos desde la Parroquia Nuestra Señora del Rosario en Palma Soriano y aquí estamos representando a las familias de la Ciudad del Cauto, en una Catedral remozada y preciosa, brindándole el honor que merece el Santo Padre, un Papa sorprendente, humilde, misericordioso, relacionado íntimamente con los pobres y necesitados, esa es la iglesia que siempre quiso Jesús”

 

Carmen María Campos Cutilla,

“La visita del Papa aquí en la Catedral ha sido una bendición, un regalo que Dios le ha dado a este pueblo cubano, y para las familias es un momento singular, estamos representando a Cuba, este es el único espacio en el que Su Santidad comparte con las familias, realmente ha sido lo más maravilloso, lo más grande, un recuerdo para nunca olvidad para católicos y no católicos, porque él ha bendecido a todas las familias cubanas”

Con orgullo, las familias palmeras acogieron al Papa Francisco en la Catedral santiaguera y bebieron de sus consejos, para ser portadores y misioneros en cada rincón de su municipio de su mensaje.