Ordenan diácono a Rogelio Dean Puerta en Santiago de Cuba

María C. López Campistrous

Foto Luis Rosell Oliveros

Arquidiócesis de Santiago de Cuba, Santiago de Cuba, 25 de octubre de 2016: Rogelio Dean Puerta fue ordenado diácono por monseñor Dionisio G. García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba, en la solemne eucaristía celebrada el sábado 22 de octubre último, en la SBMI Catedral de Santiago de Cuba, en la región oriental de la isla.

Le acompañaron en el trascendental acontecimiento parte del clero santiaguero, religiosas, religiosos y laicos, en su mayoría miembros de las comunidades donde Rogelio ha servicio en los últimos dos años en la Arquidiócesis primada de Cuba: Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, Nuestra Señora del Rosario de Palma Soriano y San Bartolomé de Baire.

Mons. Dionisio en su homilía dijo, y de manera especial a Rogelio, que al escuchar las lecturas escogidas para su ordenación se podía ver el camino que el Espíritu Santo le suscitaba. La tomada del libro del profeta Ezequiel que habla del Buen Pastor que cuida él mismo de sus ovejas, y el Evangelio de Mateo, que nos habla de los que sirven con un corazón lleno de misericordia a sus hermanos “cuanto hicieron a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron”. Dos claves importantes para el ministerio del nuevo Diácono, y que serán siempre de asidero para permanecer fiel a la llamada al servicio atento y cercano a los hermanos.

Con la imposición de las manos y la entrega del libro de los Evangelios, concluía la ordenación. Isaías y Víctor, dos diáconos de la diócesis le pusieron la estola y vistieron con la dalmática, signos del nuevo consagrado.

Todo en la celebración fue sencillo y cuidado, el coro de la Basílica Santuario de Nuestra Señora de Caridad acompañó los cantos, los jóvenes estuvieron muy presentes ya fuera como acólitos, lectores y llevando las ofrendas.

Para todos, acompañar a Rogelio en este primer escalón hacia el sacerdocio ha sido una gran alegría, una Iglesia que pide al dueño de la mies operarios, “sacerdotes santos, sacerdotes y misioneros según el corazón de Jesús”.