Un paraguas morado en medio de un aguaceroVEINTE AÑOS DE PRESENCIA DE LAS RELIGIOSAS DE LA ASUNCIÓN EN CIENFUEGOS

Reynaldo de la C. Fernández Chávez

Diócesis de Cienfuegos, Cumanayagua, 24 de agosto de 2016: “Un paraguas morado en medio de un aguacero”, así definiría el autor de esta crónica, el trabajo pastoral de las Religiosas de la Asunción (R.A.) en Cuba, durante la presentación de la revista Entre Ríos, en ocasión del XX aniversario de su presencia en la Isla.

Desde varias comunidades de las diócesis de Cienfuegos y Santa Clara hasta la parroquia de La Santa Cruz de Cumanayagua, llegaron sacerdotes, religiosas de varias congregaciones y amigos de las R.A., a compartir con ellas la celebración de dos décadas de servicio dentro de la Iglesia cubana. La Eucaristía que dio inicio al encuentro, fue presidida por monseñor Domingo Oropesa, obispo de Cienfuegos. También estaban presentes monseñor Arturo González, obispo de Santa Clara, y otros consagrados.

 

“Los católicos tenemos que ser devotos fervorosos de la Virgen Santísima, y las asuncionistas nos recuerdan esa devoción permanentemente. Ellas han dejado su tierra y su familia, ofreciendo a Cristo a quienes no lo conocen; formando a quienes, conociendo a Cristo, desean conocerlo más; dando testimonio con sus vidas de modelo (especialmente a los jóvenes), y trabajando en diversa pastorales”, dijo Mons. Domingo durante la homilía.

 

La celebración fue momento para la renovación de compromisos de un grupo de Laicos Asunción, formados desde el carisma y la espiritualidad de las R.A. en su trabajo apostólico, tanto de servicio como misionero. Para otros, sería el inicio en ese Camino de Vida, después de prepararse y recibir la cruz que identifica a la Congregación.

La hermana Nicolasita Tobar, agradeció la hospitalidad que han tenido desde su llegada en 1996: “Por la Congregación, por su espíritu misionero, disponibilidad y apertura, por tener la mida fija en Jesucristo y en la extensión del Reino. Gracias a la Iglesia y al pueblo cubano por abrir sus puertas, por acogernos y darnos la oportunidad de caminar juntos. Gracias a Mons. Emilio, Mons. Domingo y Mons. Arturo, que nos han acogido, acompañado y animado en nuestro caminar. Gracias por su presencia cercana y fraterna.”

 

Finalizada la misa, fue presentado el número 10 de la revista Entre Ríos, en Edición Especial. Su director señaló: “Este número monográfico es prolífero en testimonios, en fotos, en comentarios. Aquí nos adentraremos al mundo espiritual de la Asunción. Estaremos frente a frente a su apostolado: la promoción humana, el servicio, la misión y la formación. Conoceremos del carisma que las identifica, de su credo… Nos convertiremos en argonautas de su velero antillano. Haremos una oración póstuma por las que hoy gozan de la eternidad junto al Señor”.

 

Especial significado tuvo la participación de los laicos de Guaos, Cumanayagua, San Juan de los Yeras y La Esperanza, que dejaron correr su imaginación y creatividad artística para ofrecer un programa de canciones, poesías y dramatizaciones, alegóricas todas a la ocasión.

 

El 23 de marzo de 1996 llegan a Cuba, Ligia Morales (nicaragüense), Ana María Macías y Pilar Bielza (españolas), primeras hermanas encomendadas a fundar una Casa Asuncionista en Cienfuegos. Los primeros años fueron tiempo de conocimiento, escucha y aprendizaje. El trabajo es enfocado en la formación de Agentes de Pastoral de la Diócesis para la Pastoral Juvenil, catequesis, animadores de pequeñas comunidades, Medios de Comunicación Social, acompañamiento vocacional de jóvenes y la elaboración del material “Curso Básico para la formación cristiana”.

 

Durante 20 años la Congregación ha ennoblecido su apostolado en servicios  como la Promoción Humana (Talleres de Guitarra, de Manualidad, de Oración y Vida y de Crecimiento. También en el asesoramiento y acompañamiento de la  Pastoral Social, visita de enfermos, Ministros de la Eucaristía, Casas de Misión en zonas rurales, Infancia Misionera, Catequesis Infantil, Pastoral de Adolescente y Juvenil, Curso Básico de Adulto, Catequesis de Confirmación, Neófitos y animación de los grupos de Laicos de la Asunción. Ellas han generado un sentimiento de fe y religiosidad cristiana dondequiera que han estado presentes. Cada una ha aportado, según su carisma y personalidad, el espíritu necesario para la conversión y el crecimiento de muchas comunidades y personas.

 

El color morado identifica de manera simbólica a las R.A., razón está a considerar por el presentador de Entre Ríos, al personificar alegóricamente su apostolado en Cuba: “Aquí no encontrarán ni héroes ni mitos, solo gestos. Una mano que se extiende más allá del dolor, para descubrir el verdadero amor que encarna el Evangelio. Una frase de aliento al final del mes, cuando no se alcanza esperar el otro. Un toque en la puerta para animar el mal día. La ilusión de avanzar sin mirar las piedras del camino. Una canción… Un funeral… Un cumpleaños… Un abrazo. Un paraguas morado en medio de un aguacero. Eso han sido los 20 años de las Religiosas de la Asunción en Cuba: un paraguas morado en medio de un aguacero.