La “Laudatosí” vista desde Cuba y el mundo

Miguel Albuerne Mesa

Diócesis de Cienfuegos, Cienfuegos, 6 de enero de 2016: La proyección del video-clip “José y María” de los Hermanos Novo sirvió de motivación y abrió paso a la conferencia sobre la encíclica del papa Francisco “Laudatosí” impartida por el Doctoren Ciencias Químicas y profesor universitario Eduardo López Bastida, en Cienfuegos.

La noche del viernes 18 de diciembre de 2015, convocados por el Aula “Venerable padre Félix Varela”, se reunieron en el Obispado de Cienfuegos un grupo de personas amantes de la ecología y admiradores de los Hermanos Novo con el objetivo de disfrutar participativamente de ambas actividades.

 

El video-clip parte de una canción de los Novo en la cual José y María aparecen en la “Ocho Vías” en busca de posada para recibir el alumbramiento del Niño Dios. Imágenes del paso de la Virgen Peregrina por la Perla del Sur y otras acompañan la canción.

El Dr. Bastida, muy conocido en Cienfuegos por Kutén, apoyó su conferencia en una presentación que ilustraba sus palabras con imágenes, gráficos, caricaturas, diagramas de Cuba y del mundo que lograron motivar y visualizar los argumentos que exponía.

La lógica de su exposición se basó en ir planteando los capítulos de la Encíclica con sus epígrafes, y seguidamente los enriquecía con frases tomadas del propio texto y de otras personalidades que la han estudiado y comentado o sencillamente han expresado algún criterio sobre el tema ecológico.

El conferencista supo ganar la atención del auditórium desde que comenzó, exponiendo que esta encíclica había llamado la atención no solo del mundo católico y cristiano, sino de muchos políticos, científicos y personalidades de otras religiones e ideologías diversas, pues la preservación de la humanidad depende del cuidado que tengamos con la naturaleza. Y esto no es un problema de algunos; sino, de todos

Enfocó muy bien la idea de que la propiedad, ya sea pública o privada es un bien común que de una forma u otra debe estar al servicio de los hombres y mujeres concretos; y de la necesidad de revitalizar el concepto de “virtudes”, y no solamente el de “valores”, pues la virtud es algo que florece en el interior de los seres humanos, si se sabe cultivar bien, mientras que los valores dependen en gran medida de factores económicos y sociales externos. La virtud, como él expresara, no es algo que está pasado de moda, ni es solamente un concepto religioso.

Una vez concluida su exposición los presentes tuvieron oportunidad de formular preguntas o de hacer comentarios sobre lo expuesto. Y así fue. Hubo de ambos. Por aquello que dijo el papa Francisco en su visita a Cuba de que “no debemos confundir unidad con uniformidad”, hubo discrepancias con algunos de los comentarios planteados por el ponente, más bien en las causas de los problemas sociales, no así en los hechos y en las consecuencias ecológicas y humanas planteadas

Tanto Mons. Domingo Oropesa Lorente, obispo de Cienfuegos, quien estuvo presente durante toda la cita, y todos los que intervinieron felicitaron al doctor Bastida por su excelente conferencia y le dieron las gracias por haber brindado una información tan detallada sobre esta encíclica.

El obispo también acogió el planteamiento hecho por el estudioso de organizar en la diócesis un grupo de personas, preferentemente jóvenes “amigos de la ecología” y de llevar esta conferencia a otras zonas pastorales de la demarcación eclesiástica.

El Aula “Venerable padre Félix Varela” tuvo a bien acoger a estas dos acciones: el video-clip de “José y María” de los Novo, el cual formó parte de los obsequios que hizo la diócesis de Cienfuegos al papa Francisco en su reciente visita a Cuba y la conferencia del Dr. Bastida, ya que ambas se centran en la necesidad de acoger a las personas y de cuidar a nuestro prójimo y nuestro entorno como un método ideal de evangelización de toda la humanidad.

Como culminación, antes de pasar al compartir fraterno en los Jardines del Obispado, el conferencista propuso y fue inmediatamente aceptado por el prelado y por todos, rezar un singular “Padre Nuestro Ecológico” escrito por un sacerdote latinoamericano.

Este momento de sincera oración hizo recordar el poema “Los motivos del lobo” de Rubén Darío, dedicado a san Francisco de Asís que precisamente narra como “el lobo de Gubbio, el terrible lobo”, fue apacentado por “el dulce y amable Francisco de Asís”, pero que luego por el maltrato de las personas volvió a ser “malo” y el poeta termina diciendo:

 

El santo de Asís no le dijo nada.

Le miró con una profunda mirada

Y partió con lágrimas y con desconsuelos,

Y habló a Dios eterno con su corazón.

El viento del bosque llevó su oración,

Que era: Padre nuestro que estás en los cielos...