Focolares en Cruces

“Quien no vive para servir, no sirve para vivir”

            Jorge Bergoglio

A Amarilis Delgado, quien cultivó en mi la espiritualidad y humanidad del movimiento  focolar 

Por: Jorge Luis Lanza Caride. Miembro del Movimiento Focolar en Cienfuegos

Cienfuegos, 9 de octubre de 2015.-Cuando el papa Francisco ha hablado de la necesidad de fomentar una cultura del encuentro se ha referido a la importancia que tiene el diálogo como alternativa ante los conflictos de estos tiempos.  

Hay un movimiento que intenta llegar hasta esas periferias existenciales a las que se refiere su santidad, es el Movimiento de los Focolares, fundado por Chiara Lubich  en 1943, en medio de la guerra y la oscuridad.

 

A partir de esa fecha Chiara Lubich y el resto de sus colaboradores han logrado tener representación en 143 estados, los cuales reciben la misericordia y la bendición de un movimiento cristiano sustentado en los más nobles valores de los evangelios y la caridad cristiana.    

Si esta joven en aquellos difíciles años supo hacerse seguir por otros cristianos que al igual que ella sintieron en sus corazones el llamado de Jesús ha sido porque los mueve el amor al prójimo, la mayor expresión de humanismo en este convulso mundo.

No encontraría palabras capaces de encerrar toda la virtud existente en el alma de una mujer que después de su muerte sigue viva en los corazones de miles de focolares que continúan su legado.

En Cuba, el Movimiento Focolar es heredero de ese legado de amor por los más desfavorecidos, por aquellos que necesitan de la misericordia. Por los olvidados, por aquellos que han sido descartados por la indiferencia y el egoísmo de estos tiempos.

Sentimientos como esos fueron el motivo que nos convocó a realizar la Mariapolis que se desarrolló en el municipio de Cruces, ubicado en la Provincia de Cienfuegos entre el 3 y el 4 de octubre.

Entre los invitados contamos con la presencia de dos focolarinas de nacionalidad italiana y mexicana: Alida Valsecci y Mayte Huergo.  Un focolarino brasileño y varios invitados de La Habana, quienes nos acompañaron todos estos días con la misma pasión y amor que los caracteriza.

Durante el evento se realizaron dinámicas grupales encaminadas a estimular la reflexión y compartir experiencias dentro del movimiento focolar. Tuvo gran impacto entre los participantes la visualización de un audiovisual que muestra el quehacer del Movimiento Focolar en diferentes partes del mundo, incluso en países en conflicto como Siria, auxiliando a los desplazados por la guerra. Los testimonios de familias que han huido de la guerra en esa sufrida nación resultaron desgarradores para los focolarinos cubanos, los cuales reconocen cómo en medio del horror los seguidores del ejemplo de Chiara Lubich continúan llevando la esperanza a aquellos que sólo ven oscuridad en sus vidas, a aquellos que le han robado hasta sus sueños.

El tres de octubre el padre Marcelo Díaz presidió una eucaristía emotiva y colmada de mensajes dirigidos a la familia en la mañana. La misa del domingo fue presidida por el Obispo Mons. Domingo Oropesa Lorente. El encuentro culminó con la presentación y debate de un audiovisual sobre Chiara Lubich, cuyos mensajes conmovieron al auditorio. En ese video la propia fundadora del Movimiento nos dice: “Debemos  hacernos uno por amor, excepto en el pecado.” Uno de los documentales que más impactaron fue precisamente el que lleva por título “El sí de Chiara”, obra donde se imbrican dos géneros del audiovisual: la animación y el documental, al narrar la vida de Chiara Lubich, el drama de la guerra, escenario en que emergió un movimiento fundado en las esencias de los evangelios.

Ambos audiovisuales sintetizan los momentos más importantes en la vida de Chiara Lubich, las esencias del movimiento, sus aspiraciones más nobles y altruistas. Sólo con mirar el rostro de las focolarinas consagradas podemos percibir la compasión de la fraternidad cristiana, la inocencia que se desprende de esa mirada.

En la última sesión uno de los participantes tuvo la iniciativa de enviar un mensaje al Movimiento Focolar en Colombia, en aras de contribuir a la paz en ese hermano país, siguiendo el reclamo del papa Francisco cuando en la misa de la Habana dijo: “No nos permitamos un fracaso más en la noble búsqueda de la paz en Colombia tras largos años de conflicto. “

Otro momento inolvidable fue cuando una representante de la iglesia episcopal agradeció por la invitación y reconoció la dimensión ecuménica que mueve este tipo de encuentros, pilar en que se sustenta la Mariápolis.

Según planteó un miembro del Movimiento: “Después que nos reunimos, cada vez que se culmina un encuentro entre focolarinos, nos quedamos con sentimientos encontrados, esa mezcla de dicha y nostalgia, pues los focolarinos somos una familia que trasciende las fronteras geográficas, pues nos une al amor a Cristo, la unidad entre los cristianos, sin importar barreras de ninguna índole.

Nos despedimos con la certeza de volvernos a encontrar en esta universal familia, nostálgicos, pero con una sonrisa imborrable en nuestros rostros.