Escuela de Verano

Texto: Jorge Luis Lanza / Foto: Miguel Albuerne

Cienfuegos, 1 de agosto de 2015.- La IV edición de la Escuela de Verano en Cienfuegos cumplió con las expectativas de aquellos educadores católicos que cada año comparten esta experiencia espiritual con profesores procedentes de instituciones educativas de la provincia.

Uno de los momentos más esperados de la Escuela de Verano son las conferencias magistrales por personalidades reconocidas  por su contribución a la educación y la cultura.

 

Durante esta semana fueron impartidas las siguientes conferencias: Aportes a la educación de la iglesia Católica en Cuba en el periodo neocolonial (republicano) por el Drc. Edelberto Leiva Lajar, quien realizó una profunda y exhaustiva investigación sobre el aporte en los colegios católicos en Cuba durante esa etapa de nuestra historia.

El ilustre investigador reconoció la importancia que tiene en estos tiempos retomar este legado pedagógico dado el estado actual de la educación en Cuba, con sus aciertos y dificultades.

La otra conferencia tuvo por título Valores y espiritualidad de la familia, y fue impartida por la Dra. en Teología Martha Inés Restrepo, la cual reconoció la crisis de valores que atraviesa la familia en la actualidad, específicamente en el escenario cubano. Señaló entre otros factores la emigración.

Y la tercera y última conferencia la impartió el Dr. en Teología Hno. Marista Jesús Bayo, profesor del Centro Cultural “Félix Varela” de La Habana, quien realizó una valoración sobre la representación de la virgen de la Caridad en las artes visuales de Cuba y su presencia en nuestra cultura en sentido general.

El viernes 31 de julio de este año 2015 concluyó la Escuela de Verano con la presentación de dinámicas culturales que sintetizaban todo lo aprendido  durante los talleres que se desarrollaron en la semana y una velada cultural con la Compañía de Yoel Zamora.

Al igual que en jornadas anteriores los “talleristas” se despidieron con la satisfacción de haber compartido momentos de su vida donde la fe y el conocimiento se unieron en un diálogo oportuno y necesario.