María de los A. Sánchez Sorí.

Diócesis de Cienfuegos, Perlazúcar, 26 de octubre de 2016: Con el lema: “La conversión: regalo de Dios”, inició el XIX Encuentro de Diáconos Permanentes y sus esposas, en la noche del lunes 25 de octubre, con sede en las acogedoras instalaciones del centro turístico Perlazúcar, en la ciudad de Cienfuegos.

En la cita se han reunido cerca de un centenar de personas, entre diáconos y candidatos al diaconado permanente con sus respectivas esposas.

Como cada año el encuentro tiene por objetivos compartir experiencias en el trabajo pastoral y participar juntos en un espacio formativo y celebrativo.

Hasta el viernes 28 de octubre, en el contexto de la reunión, está previsto un retiro sobre La conversión personal y pastoral, tema central del encuentro, dirigido por monseñor Juan de Dios Hernández, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de La Habana.

En otras intervenciones se debatirá sobre la ideología de género y sobre el rol y las experiencias pastorales en la evangelización de las esposas de los Diáconos Permanentes, sobre la base de la doble sacramentalidad, que ambos comparten.

El diácono José Gómez expresó que “el número de diáconos permanentes ordenados en Cuba asciende a 112, de los cuales se encuentran activos 86”, e invitó a felicitar a los diáconos Juan y Margarito, que cumplen 36 años de vida diaconal; y a los diáconos Luis y Sergio que han celebrado sus 25 años en este ministerio, todos de la diócesis habanera; también presentó a los ocho ordenados en el transcurso del último año.

Las vocaciones al Diaconado Permanente ha crecido en el mundo en el último lustro, de lo cual da fe el número de ordenados en estos años, algo similar ocurre en Cuba, precisamente el último debate de la reunión estará dirigido por monseñor Domingo Oropesa, obispo de la Diócesis de Cienfuegos y hará referencia al Cultivo y promoción de la vocación diaconal.

Al finalizar la noche monseñor Domingo expresó el agradecimiento a Dios y a las personas e instituciones de la provincia que hicieron posible, con su valioso aporte, la realización de este evento e invitó a orar a María, Madre de la Caridad, para pedir que el diaconado en Cuba vaya adelante y para participar en ese ministerio, en la propia diaconía de Cristo en fidelidad a lo que el Señor nos pide para ser luz y testimonio de su misericordia.