Mensaje radial de monseñor Domingo Oropesa Lorente, obispo de Cienfuegos, por la Fiesta de la Virgen de la Caridad 2016, transmitido por la emisora provincial Radio Ciudad del Mar de Cienfuegos

Diócesis de Cienfuegos, Cienfuegos, 9 de septiembre de 2016: Queridos hermanos y hermanas que viven en nuestra geografía diocesana: provincia de Cienfuegos y municipio de Trinidad: Dios nos concede la gracia de vivir un año más la Fiesta de la Virgen de la Caridad del Cobre. ¡Qué alegría tan inmensa poder conmemorar a nuestra Madre del cielo aquí en la tierra!

Queremos dar las gracias a nuestra Emisora Provincial “Radio Ciudad del Mar” (y a otras Emisoras Municipales) y a las autoridades por la oportunidad de ofrecerles a todos ustedes un nuevo mensaje por la Solemnidad de nuestra Madre y Patrona.

Está ya próximo el día de clausurarse el Año Mariano por los 100 Años de la Proclamación de la Virgen de la Caridad como Patrona de Cuba por el Papa Benedicto XV. Si Dios quiere el día 24 de septiembre se celebrará en el Santuario del Cobre la Eucaristía de clausura con la presencia de los obispos de Cuba.

Gracias a Dios desde nuestra Diócesis de Cienfuegos hemos podido realizar peregrinaciones al Santuario de la Caridad y podremos seguir haciéndolas durante este mes de septiembre y en los próximos meses de octubre y de noviembre. El día de la Fiesta de la Virgen, 8 de septiembre, estarán presentes en la Misa del Cobre 65 peregrinos pertenecientes a grupos de Síndrome de Down, familiares y personal de Cáritas Diocesana. A finales del pasado mes de agosto fueron unos 100 adolescentes los que peregrinaron. Y, hace unos días, 10 peregrinos, entre ellos un servidor, llegaban al Cobre después de caminar a pie cuatro jornadas desde Bayamo. Hasta la fecha se han realizado 15 peregrinaciones con una media de unos 60 peregrinos en cada una.

Es realmente cierto que entrar al Santuario, del arquitecto cienfueguero Navarro, es respirar el cielo. La imagen de la Virgencita nos recuerda a nuestra Madre, la que estando viva en cuerpo y alma nos abrazará eternamente.

Ser cristiano es caminar hacia la eternidad. Cristo y su Madre compartieron años de vida en este mundo, unos treinta y tres. Después Cristo pasa como hombre a la etapa eterna, pues como Dios era y es la Eternidad, y años después la Virgen María comienza a participar como mujer plena, en cuerpo y alma, de la eternidad de Dios. Llevan casi dos mil años juntos, contemplándose, hablándose, amándose, felicitándose, acogiendo a los que llegan en sus almas a esa misma Eternidad, ayudando a los que todavía vivimos en este mundo para que seamos partícipes de la felicidad inimaginable y sin fin que nos han prometido.

Siempre que miremos una imagen de la Virgen de la Caridad no olvidemos lo que nos representa y que nos recuerda al libro del Apocalipsis: “Apareció en el cielo una señal grandiosa: una mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (Ap. 12, 1). Decir Virgen de la Caridad es evocar a María Madre que siempre ama, porque siempre escucha y siempre responde. Decir Virgen de la Caridad es hablar del amor eterno de Dios y de Ella. Decir Virgen de la Caridad es evocar a la Virgen como la Madre de la tierra cubana. Nadie más tiene ese título y nadie más lo tendrá.

Debemos tener cada día un tiempo para hablar con Ella. Es necesario pensar en una hora y espacio de tiempo concretos, a poder ser fijos, para dialogar con la Madre del Cielo, bien al comenzar el día o al finalizar el mismo. Será una experiencia que nos ayudará a conocer a la Virgen Madre y nos dará confianza y fortaleza para vivir en este mundo. Ella nos llevará a Jesús como llevó a aquellos en las bodas de Caná y pudieron experimentar el milagro de pasar 600 litros de agua a la misma cantidad de vino. Nuestras dificultades serán siempre presentadas por la Virgen a su Hijo Jesús y seremos ayudados como hijos de María y hermanos de Cristo. Ya somos miembros de la familia de los hijos de Dios.

No debemos gastar la vida sin un trato asiduo con Cristo y con la Virgen. Dijo el Señor: “Vengan a mí los que van cansados, los que están agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso. Pues mi yugo es suave y mi carga ligera”  (Mt. 11, 28-30).

Tratar con Cristo es tratar con la fuente del amor y de la misericordia. Cristo nos ama más que nadie, nos conoce mejor que nadie, sabe lo que necesitamos como nadie, y  puede ofrecernos lo que nadie tiene: la vida eterna.

La Virgen nos ayudará a vivir con su Hijo y con Ella. No perdamos la vida sin esos dos amores. No dejemos que el tiempo corto de vivir en este mundo terreno nos aparte el amor eterno de Cristo y de la Virgen.

Relación de Procesiones: Tendremos un total de 18 procesiones en nuestra Diócesis de Cienfuegos:

Palmira  6.00PM Misa-Procesión,  Cruces  8.00 PM Misa-Procesión, Lajas  8.00 PM Misa-Procesión, Central Caracas  3.00 PM Procesión-Misa, Piragua  9.00 AM Misa-Procesión, Potrerillo 8.00 AM Misa-Procesión, Rodas 7.00 PM Procesión-Misa, Cartagena 8.00 AM Misa-Procesión, Abreus 8.00 PM Misa-Procesión, Covadonga 8.00 AM Procesión-Misa, Aguada de Pasajeros 5.00 PM Misa-Procesión, Campiña 8.00 PM Misa-Procesión, Perseverancia  6.00 PM Misa-Procesión, Santísima Trinidad 7.00 PM Misa-Procesión, Ariza 10.00 AM Celebración de la Palabra-Procesión, El Castillo 6.00 PM Celebración de la Palabra- Procesión, Arimao 7.00 PM Procesión-Misa, Cienfuegos-Centro  7.00 PM Procesión-Misa.

Aprovechemos estas celebraciones del 8 de septiembre para unirnos en nuestra Madre espiritual. Pongamos ante ella nuestras vidas, presentémosle a nuestros difuntos, a nuestros familiares que viven con nosotros o los que está lejos, a nuestros amigos. Oremos a la Virgen por quienes están enfermos, encarcelados o se sienten solos. Seamos, además, agradecidos a Dios por los favores recibidos por la intercesión de la Virgen de la Caridad.

Pido y pidamos al Señor que el próximo día 8 nos llene de su amor por medio de su Madre y nuestra Madre para que estemos viviendo como nos pide San Pablo: “Estén siempre alegres, oren sin cesar y den gracias a Dios en toda ocasión; ésta es, por voluntad de Dios, su vocación de cristianos. No apaguen el Espíritu” (1 Tes. 5, 16-19). “Hermanos, estén alegres; sigan progresando; anímense; tengan un mismo sentir y vivan en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con ustedes” (2 Cor. 13, 11). “Estén siempre alegres en el Señor; se lo repito, estén alegres y den a todos muestras de un espíritu muy abierto. El Señor está cerca. No se inquieten por nada; antes bien, en toda ocasión presenten sus peticiones a Dios y junten la acción de gracias a la súplica” (Flp. 4, 4-6). Qué lindo poder amar a los demás entregándoles de forma alegre nuestra vida y nuestros bienes como hizo la Madre Teresa de Calcuta a tantos pobres de los más pobres.

Que Dios nos bendiga a todos y que la Virgen de la Caridad, Patrona y Reina de Cuba, nos acerca cada día más a Cristo para seamos eternamente felices.