Texto: Xavier Carbonell  
Fotos: David Llanes


Sancti Spiritus, diócesis de Santa Clara, 8 de agosto de 2014 /  Del 1 al 3 de agosto la juventud diocesana disfrutó de sus Convivencias de Verano, en la ciudad de Sancti Spíritus.

Motivados por el 500 aniversario de la fundación de la urbe espirituana y con el lema Civilización del Amor, las convivencias giraron en torno a esta idea del papa Pablo VI expresada en el Pentecostés de 1970.

Las manos, indispensables en la acción y el trabajo del hombre, fueron el símbolo presente en todo el encuentro, desarrollado alternativamente en las parroquias Mayor y de la Caridad.

En la noche previa a la inauguración del evento, un grupo de jóvenes vinieron en peregrinación desde Cabaiguán, siendo recibidos por los que ya habían llegado a la ciudad.

Al día siguiente el Padre Alberto Reyes, párroco de Guáimaro, ofreció varias catequesis sobre el perdón, que fueron comentadas en trabajo grupal. En la noche, la adoración de la Cruz, en la Parroquia Mayor, fue un espacio propicio para el encuentro y la reconciliación con Dios.

El sábado, día especialmente intenso, comenzó con las experiencias de servicio visitando enfermos, asilos y otros lugares donde los jóvenes practicaron la caridad y la ayuda al prójimo. Por la tarde se realizó un paseo libre a Trinidad, culminando la jornada con una noche festiva.

La misa dominical, presidida por el Padre Wilfredo Leiter, recogió el sentir y motivos de estos días de profundo compartir entre hermanos. La práctica de la verdad evangélica dentro de la sociedad actual, particularmente de la juventud cristiana, es clave para traer a Cristo a todos, y realizar en el mundo la necesaria civilización del amor.

 

Actualizado ( Viernes, 08 de Agosto de 2014 16:05 )