Mensaje de Monseñor Wilfredo Pino Estévez, Obispo de la Iglesia Católica de Guantánamo-Baracoa, con motivo de celebrarse el 8 de septiembre del 2014, la fiesta de la Virgen de la Caridad del Cobre

CANTO: POR EL CAMINO VIEJO DEL COBRE

Queridos hijos e hijas de esta amada provincia: Hace sólo 9 días, una copia en bronce de la bendita imagen de la Virgen de la Caridad fue colocada de modo permanente en los Jardines del Vaticano, junto a la Basílica de San Pedro, en Roma, lo que nos llena de satisfacción a muchos cubanos. Quien les habla tuvo el privilegio de estar presente y de pedirle al Papa Francisco su bendición para todos. También el Papa emérito, Benedicto XVI, que visitó el Santuario del Cobre y rezó de rodillas ante la imagen de la Caridad en su visita a Cuba, nos invitó a rezar el rosario juntos caminando por esos preciosos Jardines. Las últimas diez avemarías las rezamos delante de la bella imagen de nuestra Patrona que había sido allí colocada en horas de la mañana. Les comparto que, en esos momentos, yo sentía la necesidad de rezar por todos. Como en una película me iban pasando los rostros ¡de tantas personas! para las que pedía la protección y el cuidado maternal de la Virgen.

Para un creyente nada sucede por casualidad sino por la providencia de Dios. Y allí, delante de la réplica de la imagen, habían colocado un precioso ramo de rosas blancas que, al mirarlo, me hacían recordar aquel verso sencillo de José Martí que aprendimos cuando niños en la escuela y que, probablemente, todos sabemos de memoria: “Cultivo una rosa blanca, en julio como en enero, para el amigo sincero que me da su mano franca. Y para el cruel que me arranca el corazón con que vivo, cardo ni oruga cultivo, cultivo la rosa blanca”.

Con este mensaje de amor no solo para los amigos sino también para los enemigos, Martí nos hacía recordar lo que el propio Jesucristo había enseñado unos cuantos siglos antes, tal como nos lo cuenta la Biblia en el evangelio de San Lucas que ahora escuchamos: “Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, dijo…: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los maltratan…Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? Hasta los malos aman a los que los aman. Y si hacen el bien sólo a los que les hacen el bien a ustedes, ¿qué mérito tienen? También los pecadores obran así. Y si prestan algo a los que después se lo devolverán, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan a los que ellos saben que van a devolver. Por el contrario, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada a cambio. Entonces la recompensa para ustedes será grande en el cielo y serán hijos del Altísimo, que es bueno con los ingratos y los pecadores. Sean compasivos… no juzguen… no condenen… perdonen… Porque con la medida que ustedes midan a los demás, se les va a medir a ustedes” (Lc. 6. 27-38).

¡Qué bella invitación me hacían esas rosas blancas, símbolo del amor grande a todos, colocadas ante la Caridad que nos une! Todos sabemos cuánto amor es necesario en cada familia cubana, en cada una de nuestras comunidades, en cada centro de trabajo y escuela. Las esposas cubanas necesitan sentir el amor de sus esposos y los esposos el de sus esposas,  los hijos el de sus padres y los padres el de sus hijos, el sacerdote de sus comunidades y las comunidades de su sacerdote… En cualquier parte del mundo uno descubre mucha hambre de amor, hay muchas personas que desean  sentirse amados. Y entre nosotros eso pasa también. ¡Y es tan fácil repartir amor! A veces solo bastaría con una sonrisa, el guiño de un ojo, una simple palabra, una mano en el hombro, una llamadita por teléfono, o una invitación a un café. No olvidemos que nuestra Virgen de la Caridad es la Virgen del Amor. Y que los cubanos decimos que “amor con amor se paga”.  Y que ante tanto amor de ella para con Cuba, Cuba no se debe quedar con los brazos cruzados.  

Por eso nos disponemos a celebrar, pasado mañana lunes, 8 de septiembre, la fiesta con la que los cubanos, donde quiera que nos encontremos, recordamos a nuestra Madre, la Virgen de la Caridad, cuya imagen original se guarda y venera celosamente en su Santuario del Cobre.

Mucha razón tuvo un santo obispo cubano, ya fallecido, al afirmar que ir al Cobre y visitar a la Virgen de la Caridad “ha sido y es para los cubanos una dicha, una experiencia única y una gracia que no se olvida nunca, porque del Cobre nadie regresa nunca con las manos vacías. Es ir a un lugar donde se olvidan las diferencias y rencillas y nadie se hace el valiente, donde se palpa una presencia viva y se espera siempre algo nuevo, algo sorprendente, incluso el milagro. No se podrían calcular cuántos millones de cubanos, a lo largo de estos cuatro siglos, han hecho el camino del Cobre para saludar a la Virgen, para suplicarle su intercesión, para agradecerle las bendiciones recibidas de Dios a través de sus manos o para cumplir una promesa…”
¡Cuántos cubanos sueñan con poder ir un día al Cobre para conocer y saludar a la Virgen!
Pensando en ellos, nuestra Iglesia está organizando, de septiembre a diciembre, unas peregrinaciones de guantanameros al Santuario del Cobre. Les comparto las siguientes indicaciones que, si quieren copiarlas, preparen papel y lápiz.

•    Serán todos los viernes, desde el próximo 12 de septiembre hasta el 19 de diciembre.
•    Iremos en un solo camión, todos sentados, y un máximo de 60 personas.
•    Saldremos a las 7 de la mañana desde el Curato (Calle Pedro A. Pérez # 964, entre Carretera y Emilio Giró)
•    Se saldrá de regreso desde El Cobre a las 2 de la tarde.
•    Cada peregrino deberá llevar su almuerzo y agua para el camino.
•    La contribución será de 30 pesos, moneda nacional, por asiento.
•    Al frente de cada peregrinación siempre irá el obispo, o un sacerdote, un diácono o una monja.
•    Las fechas de las Peregrinaciones serán: Septiembre 12, 19 y 26; Octubre 3, 10, 17, 24 y 31; Noviembre 7, 14, 21 y 28; y Diciembre 5, 12 y 19
•    Las reservaciones para el viernes que ustedes escojan ya se están haciendo en el Obispado (calle Paseo # 812, entre S. Gregorio y Cuartel), de lunes a viernes (de 8 a 12 del día y de 1 a 5 de la tarde) y los sábados (de 8 a 11 del día).
Cualquier duda, pueden acercarse a alguna de nuestras iglesias o llamar al teléfono del Obispado (323504).

Queridos todos: La Virgen María actualmente pasa su cielo haciendo el bien en la tierra, y nosotros somos testigos de ello. Ella está tan cerca de Dios, que conviene que acudamos a ella en nuestras necesidades. Hace 20 siglos ella le pidió a su hijo Jesús un milagro para unos jóvenes que se casaban en un pueblo llamado Caná de Galilea. Se les acababa el vino de su fiesta. Sólo hizo falta que ella, sin que nadie se lo pidiera, tomara la iniciativa e intercediera ante Jesucristo: “Hijo, no tienen vino”. Y Jesucristo hizo el milagro de convertir el agua en vino. Ella también hoy sigue intercediendo por todos los cubanos, creyentes o no, de una iglesia o de otra. Y la invocamos como “Salud de los enfermos”.
En estos momentos son varias las enfermedades que afectan a nuestro pueblo: el dengue, el cólera o enfermedades diarreicas agudas, y una nueva que tiene un nombre difícil de pronunciar: Chikungunya. Ante estas enfermedades conviene recordar dos refranes de la sabiduría popular: “Ayúdate, que Dios te ayudará” y “A Dios rogando y con el mazo dando”. Ellos nos enseñan que, en toda obra, Dios hace su parte y nosotros debemos hacer la nuestra.

Hablemos primero de la parte que nos toca a nosotros. Todos conocemos los esfuerzos de las autoridades de Salud para eliminar los criaderos de mosquitos. No es correcto, por tanto, actuar como si esto no fuera algo serio y, por ejemplo, evitar la fumigación de nuestros hogares, o no ir al médico si tenemos fiebre. Escuchemos los consejos de quienes nos piden tener limpios nuestros patios y techos. Igualmente debemos insistir en nuestro aseo personal porque estas enfermedades  siempre andan dando vueltas a nuestro alrededor.

Ahora hablemos de la parte que Dios hace. Las personas de fe sabemos del poder de la oración. Fue el propio Jesucristo quien nos enseñó: “Pidan y recibirán, busquen y hallarán, llamen y se les abrirá” (Mateo 7, 7). Ante un sufrimiento (cruz, lo llamamos los cristianos), ante la aparición de una epidemia, debemos cumplir las indicaciones de Salud Pública… ¡Y DEBEMOS REZAR! Recuerdo ahora la entrevista que le hacían, hace muchos años atrás, a una joven de mi comunidad, hoy médico, y que entonces aspiraba a formar parte del primer destacamento médico que estudiaría Medicina. Le preguntaron si tenía alguna religión. Contestó que sí, que era católica. Y uno de los entrevistadores le planteó, según él, un “problema”: “Si te traen un día a un enfermo que hay que operar de urgencia, ¿qué es lo primero que tú haces: operar o ponerte a rezar?”. Fue linda y educativa la respuesta de aquella muchacha joven al experimentado doctor. Ella le contestó con otra pregunta: “¿Por qué usted me sugiere hacer por separado lo que puedo hacer al mismo tiempo?”.

Queridos hijos: Los creyentes, católicos incluidos, no adoramos a la Virgen María, porque ella no es Dios, sino que la veneramos porque ella nos lleva a Dios. Por eso decimos: “A Jesús por María”.
Sólo me resta invitarlos a las celebraciones que habrá en cada comunidad este 8 de septiembre o en los días cercanos. Dios mediante, en la ciudad de Guantánamo tendremos la Procesión de la Caridad, que será mañana domingo día 7, a las 7 de la noche, saliendo de la Iglesia de la Milagrosa, en la calle Paseo, hasta la Iglesia Catedral, en el Parque Martí. ¡La Virgen esperará por ti. ¡Preséntale a tus hijos y nietos y pídele que interceda por ellos!
Les doy ahora la bendición mientras ustedes  hacen sobre su cuerpo la señal de los cristianos, la señal de la cruz. Que la bendición de Dios Todopoderoso: Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre cada uno de ustedes y los acompañe hoy y siempre. AMÉN.  
CANTO: Y SI VAS AL COBRE.

 

Actualizado ( Jueves, 04 de Septiembre de 2014 18:18 )