Por: Mercedes FerreraAngelo
Fotos: P. Valentín Sanz


Arquidiócesis de Santiago de Cuba, 22 de junio de 2014 / Con ese título fue presentado en la mañana del  martes 17 de junio, en la santiaguera Iglesia del Carmen, ubicada en el corazón de la ciudad, una obra que recogecomo su título indica, la labor casi desconocida de un grupo de músicos santiagueros o llegados de lejos, que durante estos siglos crearon e interpretaron música, y que hoy es parte importante del patrimonio cultural para todos los cubanos.  

Después de un arduo y laborioso camino, llega al público santiaguero y cubano esta obra, cuya presentación fue descrita por el escritor Reynaldo Cedeñocomo «acontecimiento excepcional para la cultura santiaguera». Se trata de un trabajo coral que recoge en un solo volumen la obra de músicos de la Catedral de Santiago de Cuba durante varias centurias: Esteban Salas, Juan París, Cratilio Guerra, Laureano Fuentes y Rodolfo Hernández.De cada uno de ellos, se presenta no solo su obra artística sino, sus aportes, su historia y sus azares en ese tiempo que les tocó vivir.

Recoge a modo de monografías las investigaciones de las musicólogas Miriam Escudero, Claudia Fallarero, Franchesca Perdigón, Iranea Silva y Liliam Pérez. Ellas, retomaron el trabajo iniciado en la segunda mitad del pasadosiglo por figuras como Pablo Hernández Balaguer, iniciador de la investigación en la Universidad de Oriente, y hoy entregan a la historia de la música cubana una compilación que llena de satisfacción y hace justicia al precioso patrimonio musical que, en ese campo, tiene la ciudad de Santiago de Cuba y que en opinión de la Dra. Miriam Escudero, es el más valioso.

La presentación de la obra estuvo a cargo del P. Jorge Catasús, párroco de la iglesia de Santa Lucía y quien ha acompañado eficazmente a las autoras en su andar por archivos, capillas y algo mas.  (…)  Junto a las autoras se encontraba también la Dra. Olga Portuondo, Historiadora de la ciudad, de cuyas manos salió el prologo del libro.   

Entre los agradecimientos, uno muy especial para la musicóloga María Antonia Virgili, de Valladolid quien asesoró yacompañó el proceso y de quien escuchamos unas sentidas Gracias por todo lo que aquí había aprendido y cómo se había enriquecido. Justo en esta fecha, recordaba, había llegado hace dieciséis años a Santiago de Cuba para “ver” qué se podía hacer en este campo.

Algo en lo que coinciden las autoras y todos los que han colaborado en esta empresa, es en el valor de trabajar en equipo y en lo que eso aportó a cada una como no solo como profesional sino también en lo personal.  

Como culmen de esa mañana, los presentes tuvieron el privilegio de escuchar y disfrutar de la interpretación magistral del Cuarteto de Cuerdas y del Coro de Música Aurea, que interpretó tres piezas de Esteban Salas que hoy ya forman parte de su repertorio.

El camino aun deja sendas por recorrer y es el deseo de los estudiosos, de los intérpretes y del público en general, que esa música vuelva a cobrar vida para el justo deleite de los amantes de este arte. Con eso ganamos, aprendemos y crecemos todos.  


 

Actualizado ( Jueves, 26 de Junio de 2014 20:04 )