Por: P. Rolando G. Montes de Oca

Diócesis de Matanzas, 1 de mayo de 2014 / Celebrar, descansar, aprender y sobre todo compartir: Así pudiéramos sintetizar la convivencia de sacerdotes jóvenes celebrada en Matanzas del 29 de abril al 1 de mayo. Volver a encontrar a viejos amigos del seminario, conocer a los que vienen de otros países a servir en nuestra patria y pasar estos días como una sola familia. Una experiencia profundamente edificante y renovadora.

En el encuentro se abordaron temas como los acentos del ser pastoral del sacerdote, la espiritualidad sacerdotal, el proceso de conformación del Plan de Pastoral de la Iglesia, y la opción por Cuba en los presbíteros. Ademáspudimos conocer la labor pastoral de las parroquias en misión de Santiago de Cuba.

Como es habitual dedicamos una mañana a la oración, animada esta vez por Mons. Manuel H. de Céspedes y visitamos una parroquia, que en esta ocasiónfue Jovellanos; allí celebramos la Santa Misa, al final de la cual la comunidad nos regaló una representación teatral de la Resurrección, realizada por niños de la catequesis. Y aprovechando la cercanía no faltó el tradicional chapuzón en Varadero.

Esta convivencia ha sido toda una experiencia pascual, un renovar las fuerzas para volver a nuestras comunidades con el corazón ardiente, como los de Emaús; con la alegría y la ilusión de construir entre todos un presbiterio más fraterno y alegre en la entrega pastoral.

 

Actualizado ( Lunes, 05 de Mayo de 2014 18:18 )