Mons. Beyra Luarca recordó que el 11 de octubre pasado el Santo Padre Benedicto XVI inauguró en Roma este importante tiempo de reflexión en conmemoración de los 50 años de la apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II y el vigésimo aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica, período que se extenderá hasta el 24 de noviembre, fiesta de Cristo Rey.

Al referirse al Bautismo del Señor, fiesta litúrgica de este día, el prelado afirmó que fue al recibir el bautismo en las aguas del Jordándonde Cristo “se acaba de revelar definitivamente como el Salvador del mundo, es allí donde Jesús asume la misión que el Padre le confía, la razón de ser de su Encarnación, y va a comenzar su ministerio de anuncio del Reino de Dios, Reino que inicia en su mismo actuar y que establecerá definitivamente con su muerte y resurrección”.

Y señaló que “a esta vida nueva, salvada, (el Reino que anuncia Jesucristo) se nace por el bautismo, en el cual Dios nos acoge realmente y de una vez y para siempre como hijos. Pero el bautismo es solo el comienzo, el primer paso de un camino que llega hasta el fin de nuestro peregrinar en la tierra y esa condición de hijo predilecto, hijo amado, movido por el Espíritu, solo se logra cuando como Jesús nos decidimos y nos mantenemos fieles a tomar como Norte de todos los actos de nuestra vida el hacer la voluntad del Padre”.

En la Santa Misa quedaron entronizados un cirio, la luz que ilumina nuestra fe, y la Biblia, alimento que fortalece la vida cristiana; signos que permanecerán en templos y capillas a lo largo del Año de la Fe. Asimismo fueronllevados hasta el altar el Catecismo de la Iglesia Católica y los documentos del Concilio Vaticano II.

También un grupo de catecúmenos fue presentado al Obispo y a la comunidad cristiana en vísperas de iniciar su proceso de formación humana y doctrinal. Seguidamente Mons. Beyra Luarca entregó el Credo, oración del Año de la Fe,a los neocatecúmenos, a los catequistas y luego a toda la asamblea, que al unísono, lo proclamó con voz firme y potente.