Nosotros Hoy

Servicio de Noticias de la Iglesia Católica en Cuba

El amor de Dios está también en el dolor

por Holguín Católico

EN HOLGUÍN LOS TRABAJADORES DE LA SALUD REFLEXIONAN SOBRE EL SUFRIMIENTO

Diócesis de Holguín, Holguín, 3 de diciembre de 2018: Durante todo un día, 43 trabajadores de la salud: médicos, estomatólogos, enfermeras, técnicos y estudiantes de Medicina de las cuatro Vicarías de la Diócesis de Holguín han aprendido y compartido sobre cómo hacer presente el amor de Dios en medio del sufrimiento y en su práctica profesional.

Reunidos en el Obispado, el pasado 1 de diciembre, compartieron experiencias y escucharon al padre Juan Elizalde Piñera, párroco de la Catedral de Bayamo, quien les fue guiando en la reflexión personal y de grupo, y les invitó a aprender a recibir el dolor con una sonrisa como don venido de Dios”.

En una de sus charlas les recordaba palabras de San Agustín: “Gracias Señor, por lo que me diste. Gracias, Señor, por lo que me quitaste. Gracias, Señor, por lo que me seguirás dando”. Comentó sobre palabras de Santa Teresa de Calcuta quien decía que “tenemos que saber sonreír a Dios en medio del dolor y tener el coraje de recibir lo que Dios nos da o lo que nos quita.”

Y preguntaba a sus interlocutores: “¿Puede el sufrimiento tener un sentido en nuestra vida? ¿Podemos aceptar un cáncer, el insomnio, las carencias que tenemos en Cuba, con una sonrisa?”.

En su opinión la sociedad de hoy nos ofrece mecanismos para no sufrir, pero “la función primera del sufrimiento es hacernos mas libres, dueños de nosotros mismos”, dijo.

Invitado por el Equipo Diocesano de Trabajadores de la Salud, el sacerdote ayudó al grupo a descubrir cómo Dios esta en el dolor y en la enfermedad de sus pacientes.

Se apoyó en una carta del Papa Juan Pablo II, en 1995, después instituir el Consejo Pontificio para los Agentes Sanitarios. Les habló de los tres capítulos: la doctrina de la Iglesia, la experiencia del enfermo y la actitud que debe tener el trabajador de la salud en “ese servicio de presencia y colaboración con Jesús que quiere siempre sanar y hacer al enfermo una persona nueva”.

Además de escuchar al sacerdote, los participantes compartieron en grupos sobre las preguntas que él ofreció para la reflexión. Por la tarde se reunieron por Vicarías para planificar sus encuentros de zona.

En Bayamo, el P. Elizalde sirve en la pastoral carcelaria y acompaña a los trabajadores de la salud. En una entrevista al final del día expresó su deseo de que los participantes “marchen de aquí más conscientes de que son ministros de la vida y testigos del Evangelio porque son los que hacen presente a Jesús en su trabajo”.

Sus interlocutores se mostraron contentos de la experiencia.

“Hemos tenido un lindo compartir de nuestras experiencias y cómo ser mejores en nuestro trabajo y como personas”, expresó la doctora. Elisabeth Pérez Salum, de Las Tunas

Inés María Collazo Menéndez, es enfermera neonatóloga en Nicaro y dice que acudió al encuentro “porque amo a Dios, sin Dios no somos nada. Y porque soy integrante del grupo de salud y esto me ayuda a vivir, a ser otra persona, a sentir el dolor de los demás y sentir su humanidad”.

Vivian Anasco Pupo, dermatóloga, llegó desde San Pedro de Cacocum y valora haber interactuado con los demás sobre el valor humano de tratar a las personas. Esto nos enriquece a todos”.

Al encuentro también acudieron estudiantes de medicina como Marenis Leyva Anasco

“Supe de la reunión y vine”, dijo: “Me ha gustado haber oído las experiencias de los demás”.

El grupo de Trabajadores de la Salud tiene una larga trayectoria en la Diócesis y Margarita María Peña Lage ha vivido todas sus etapas. Es estomatóloga y señala que, en los años 90 del pasado siglo, los participantes se concentraban mayormente en las ciudades. Después, por diversas razones, la emigración y las salidas en misión a otros países el grupo fue decayendo. Ahora ha resurgido y lo considera “una nueva etapa, con gente más joven y participación de todas las vicarias”.

Ella es ahora asesora del grupo. Considera que recibió mucho en sus años más jóvenes y ahora le toca dar, aunque dispuesta a dejar el paso a otros que vayan surgiendo.

El joven doctor Alexis Pupo Micó es el Animador diocesano y como tal responsable de alentar este impulso de unir a los trabajadores de la salud y ofrecer los apoyos necesarios.

Agradece la iniciativa de monseñor Emilio Aranguren Echeverría, Obispo de la Diócesis de Holguín, al convocarles para esta nueva etapa cuando les indicó que trabajarían bajo la Comisión Diocesana de Trabajadores de la Salud. Además, piensa que esta es una experiencia única en la Iglesia cubana que tiene mucho futuro.

Valora como muy positivo todo este nuevo esfuerzo que ha contado con “la importante experiencia organizativa y educadora de Rosemarie Kamke”, que actúa como facilitadora del grupo.

Le gusta subrayar que los trabajadores de la salud hacen una labor evangelizadora “que no es visitando de puerta en puerta sino haciéndolo de paciente en paciente”.

© 2015 Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. Todos los derechos reservados