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Imparten conferencia sobre obispos diocesanos en el Aula “Venerable padre Félix Varela” de Cienfuegos

por Equipo de Medios de Comunicación Diocesano

Fotógrafo Equipo de Medios de Comunicación Diocesano

Diócesis de Cienfuegos, 13 de noviembre de 2022 - En el contexto de las celebraciones por el Aniversario 120 de la Diócesis de Cienfuegos, en acto presidido por Mons. Domingo Oropesa Lorente, la investigadora Aida E. Peñarroche Menéndez impartió una conferencia sobre los cinco primeros obispos residenciales de Cienfuegos el pasado 12 de noviembre.

La destacada investigadora comenzó su disertación explicando qué es una diócesis con datos tomados de la Wikipedia. Y además dio respuesta a la pregunta ¿Qué es un obispo? Seguidamente hizo un comentario sobre los primeros obispos nombrados en Cuba, algunos ni llegaron a venir. El más conocido es Fray Juan de las Cabezas Altamirano, onceno obispo designado, porque aparece en “Espejo de Paciencia”, primer monumento literario de Cuba.

Dijo que “La Arquidiócesis de San Cristóbal de La Habana, quedó constituida como dióceis con el título de San Cristóbal de  La Habana el 10 de septiembre de 1787 dejando de ser parte de la Diócesis Primada de Santiago de Cuba. Su primer obispo fue don José de Tres-Palacios”.

Llama la atención de la expositora el hecho de que la tercera diócesis designada, junto con Pinar del Río fuera la de Cienfuegos y cita un artículo aparecido en la revista Pasos de octubre del 2003 que aclara el por qué no siendo Cienfuegos cabecera de provincia fue elegida. Además de la intervención de los jesuitas citados en ese trabajo ella nombra al sacerdote dominico padre Regis. En su fundación comprendía la antigua provincia de Las Villas, formada por Cienfuegos, Sancti Spíritus y Santa Clara.

La Diócesis de Cienfuegos en la actualidad es una diócesis sufragánea de la Arquidiócesis de Camagüey. En el 2006 contaba con 293.600 bautizados de una población total de 485.000 habitantes. Actualmente es regida por el obispo Domingo Oropesa Lorente.

Territorio

La Diócesis está situada en la región centro-meridional de la Isla de Cuba y comprende la provincia de Cienfuegos y el municipio de Trinidad, perteneciente a la provincia de Sancti Spíritus. La sede episcopal se encuentra en la ciudad de Cienfuegos, donde se encuentra la Catedral de la Inmaculada Concepción (Purísima Concepción Inmaculada). El territorio cuenta con 5.360 km² y está subdividido en 22 parroquias. El 30 de junio de 1971 asume el nombre de Diócesis de Cienfuegos-Santa Clara, que mantiene hasta el 1º de abril de 1995 cuando es dividida en la presente diócesis y en la Diócesis de Santa Clara. El 5 de diciembre de 1998 entra a formar parte de la provincia eclesiástica de Camagüey.

Cronología de obispos

  • Antonio Aurelio Torres y Sanz, O.C.D. † (1904 - 1916)
  • Valentín (Manuel) Zubizarreta y Unamunsaga † (1922 - 1925)
  • Eduardo Pedro Martínez y Dalmau, C.P. † (1935 - 1961)
  • Alfredo Antonio Francisco Müller y San Martín † (1961 - 1971)
  • Fernando Ramón Prego Casal † (1971 - 1995)
  • Emilio Aranguren Echeverría (1995 - 2005)
  • Domingo Oropesa Lorente, 2007

Se dieron datos y se hicieron comentarios sobre los cinco primeros obispos y se hizo una salvedad con Mons. Enrique Pérez Serante, que aunque no fue obispo de Cienfuegos, ejerció su sacerdocio aquí y fue ordenado en la catedral de Cienfuegos. Luego lo nombran obispo de Camagüey y después arzobispo de Santiago de Cuba. Fue un obispo profeta de anuncio y de denuncia y participó en hechos trascendentes de la historia de Cuba.

Antonio Aurelio Torres y Sanz fue nombrado obispo El 15 de abril de 1904, siendo consagrado el 22 de mayo y tomando posesión el 31 del mismo mes y año. Bajo su propia inspección se construyó el hermoso palacio episcopal de Cienfuegos y un asilo de niñas huérfanas de la guerra. Durante su gobierno se establecen en Cienfuegos los colegios de los Hermanos Maristas (1906) y de las Dominicas Americanas (1908). No se han encontrado textos escritos de este primer obispo.

Valentín (Manuel) Zubizarreta y Unamunzaga contribuyó al establecimiento de las religiosas Dominicas Francesas en Trinidad, de las Hijas de María Inmaculada en Cruces y de las Hijas de la Caridad y Teresianas en Cienfuegos. Posibilitó la llegada de los Capuchinos para hacerse cargo de la Parroquia de Cruces. Impulsó extraordinariamente las obras del Asilo y Colegio "Anita Fernández" y reconstruyó los templos de Cruces y San Fernando de Camarones. Colaboró con el surgimiento de la Asociación Nacional de Caballeros Católicos. Fue Mons. Zubizarreta quien trajo a esta Diócesis al recordado padre Urtiaga, fundador de la famosa Coral de Cienfuegos. De la pluma de monseñor Valentin Zubizarreta se conserva una carta pastoral titulada “La Modestia Cristiana” publicada en el diario “La Correspondencia” con fecha 10 de marzo de 1920.

Mons. Eduardo Martínez Dalmau asumió las responsabilidades diocesanas como Obispo de Cienfuegos en 1936. Cooperó con las Hijas Mínimas de María Inmaculada en la fundación de sus colegios en Aguada de Pasajeros y Lajas. Dotó al Palacio Episcopal de una valiosa biblioteca y una artística capilla. Reconstruyó los templos de Caunao, Abreus, Lajas y Aguada de Pasajeros. Entre los hechos religiosos de más envergadura ocurridos en la Diócesis durante el tiempo en el cual fue obispo se encuentra el “Congreso Eucarístico” de 1940 y el paso de la Imagen de la Caridad Peregrina que recorrió la Isla para celebrar los 50 años de la República, que permaneció en la Diócesis desde el día 6 de diciembre de 1951 hasta el 6 de enero de 1952.

Políglota, académico, estudioso y promotor de la cultura cienfueguera, monseñor Martínez Dalmau dejó varias muestras de su escritura, entre las que se encuentran el folleto que recoge un discurso que pronunciara el 28 de enero de 1945 en el Liceo titulado “Martí y su presencia en Cuba”; el artículo que encabezó el número del periódico “La Correspondencia” el día 28 de enero de 1953: “El sentido de lo trágico en Martí”; y también su conocida biografía de la famosa actriz cienfueguera Luisa Martínez Casado.

En el artículo correspondiente a monseñor Martínez Dalmau que aparece en Google dijo la conferencista que “se afirma que, por su defensa de la causa de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial, fue condecorado por Charles De Gaulle con la Legión de Honor”. También se apunta “que pertenecía a las tres Academias que en aquel entonces existían en Cuba”. Sólo tengo constancia de una publicación cienfueguera nombrada “Reporter” que menciona que Martínez Dalmau era miembro de la Academia Cubana de Historia. En 1959 se marchó de Cuba. Falleció el 19 de noviembre de 1987 en Miami.

Monseñor Alfredo Muller San Martín nació en La Habana en 1902. Estudió en el Colegio de los Padres Escolapios y en el Seminario San Carlos y San Ambrosio. Fue nombrado Administrador Apostólico de Cienfuegos en 1959 y Obispo de esta Diócesis en 1961.

Su ministerio coincidió con unos momentos muy difíciles para la Iglesia cubana y se tradujo en la labor de un auténtico hombre de Dios: la catequesis, la atención a los pobres y la promoción de vocaciones sacerdotales fueron sus líneas de acción distintivas.

Restauró la Santa Iglesia Catedral y reconstruyó la capilla de Nuestra Señora de Lourdes en Buenavista. En 1964 declaró parroquias a Ntra. Sra. del Carmen en Caunao y a Cristo Rey de Tulipán, condición que luego se pierde para ambas. El 31 de julio de 1967 erige como parroquia a Ntra. Señora de Montserrat. Fue muy aficionado a la Meteorología.

En “Cuba en la Mano” aparece recogida una publicación habanera titulada “Boletín Dominical” que apareció en 1928 y que era dirigida por Alfredo Muller. En 1970 renunció a su alta responsabilidad en la Diócesis y en 1971 ostentó el título de Obispo Emérito de Cienfuegos. Después, asistió como párroco a la comunidad de Caonao durante 24 años. Al morir el 2 de septiembre de 1993, era el prelado ejemplar, sencillo, humilde, dispuesto siempre a servir y llegar a todos.

Es de lamentar que la investigadora no pudiera apoyar su intervención con un power-point que había elaborado por la falta de fluido eléctrico. Esta conferencia íntegra recomendaremos publicarla en el próximo número de Fides (Segunda Época).

 

 

 

 

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