Formación

XIV. El ritmo del año litúrgico


El año litúrgico coincide con el civil en cuanto a su duración, pero tiene una estructura propia -en parte heredada del judaísmo- consistente en la articulación de dos ciclos de fiestas: unas fijas y otras movibles, según tengan asignado un día fijo o su celebración se determine a partir de la fecha de la Pascua.

La Pascua cristiana está ligada al plenilunio de primavera, según dispuso el concilio de Nicea (año 325). Cada año se celebra en un día distinto, pero siempre ha de ser el domingo siguiente al citado plenilunio, es decir: entre el 22 de marzo y el 25 de abril.

Por otra parte, mientras el año civil comienza el 1 de enero, el litúrgico lo hace el primer domingo de Adviento, aunque ninguno de los dos tiene una gran tradición; de hecho, los pueblos antiguos iniciaban siempre el año nuevo en primavera; los romanos, por su parte, tenían como primer mes el de marzo. Según se desprende de los sermones de los Santos Padres y de las primeras colecciones de textos litúrgicos, en su tiempo estaba vigente la praxis romana, pues ambos testimonios hablan de los meses séptimo, noveno y décimo (que son los que han dado origen a nuestros meses de septiembre, noviembre y diciembre, respectivamente).

Todavía puede añadirse una última observación. Mientras existió una cultura agraria, la Iglesia celebró anualmente tres témporas, correspondientes a las estaciones de otoño, invierno y verano, a las que pronto añadió la de primavera.

Las témporas eran días en los que se ayunaba y se celebraba la Sagrada Eucaristía en los miércoles y viernes de la semana correspondiente; concluía con una vigilia el sábado al final de la cual tenía lugar la celebración eucarística. Eran, pues, días de acción de gracias y petición de ayuda. Actualmente las Conferencias Episcopales de cada nación regulan el tiempo, la duración y el modo de celebrar las témporas.

En Resumen:

  1. El año litúrgico coincide con el civil en cuanto a su duración, pero tiene una estructura propia.
  2. La Pascua cristiana es siempre el domingo siguiente al plenilunio de primavera, es decir: entre el 22 de marzo y el 25 de abril.
  3. Mientras el año civil comienza el 1 de enero, el litúrgico lo hace el primer domingo de Adviento.

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