Formación

XIII. Los celebrantes de la liturgia sacramental


La asamblea que celebra es la comunidad de los bautizados que, "por el nuevo nacimiento y por la unción del Espíritu Santo, quedan consagrados como casa espiritual y sacerdocio santo para que ofrezcan, a través de las obras propias del cristiano, sacrificios espirituales" (LG 10). Este "sacerdocio común" es el de Cristo, único Sacerdote, participado por todos sus miembros (cf. LG 10; 34).

Pero "todos los miembros no tienen la misma función" (Rm 12, 4). Algunos son llamados por Dios en y por la Iglesia a un servicio especial de la comunidad. Estos servidores son escogidos y consagrados por el sacramento del Orden, por el cual el Espíritu Santo los hace aptos para actuar en representación de Cristo Cabeza para el servicio de todos los miembros de la Iglesia. El ministro ordenado es como el "icono" de Cristo Sacerdote. Por ser en la Eucaristía donde se manifiesta plenamente el sacramento de la Iglesia, es también en la presidencia de la Eucaristía donde el ministerio del obispo aparece en primer lugar, y en comunión con él, el de los presbíteros y los diáconos.

En orden a ejercer las funciones del sacerdocio común de los fieles existen también otros ministerios particulares, no consagrados por el sacramento del Orden, y cuyas funciones son determinadas por los obispos según las tradiciones litúrgicas y las necesidades pastorales. "Los acólitos, lectores, comentadores y los que pertenecen a la 'schola cantorum' desempeñan un auténtico ministerio litúrgico" (SC 29). Así, en la celebración de los sacramentos, toda la asamblea es "liturgo", cada cual según su función, pero en "la unidad del Espíritu" que actúa en todos.

En resumen:

  1. El "sacerdocio común" de los bautizados es el de Cristo, único Sacerdote, participado por todos sus miembros.
  2. Como "todos los miembros no tienen la misma función" (Rm 12, 4), algunos, llamados por Dios en y por la Iglesia, son consagrados por el sacramento del Orden para actuar en representación de Cristo Cabeza.
  3. Existen otros ministerios particulares, no consagrados por el sacramento del Orden.

© 2015 Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. Todos los derechos reservados