Formación

XII Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo B)


Monición de Entrada:

Queridos hermanos: La liturgia de este domingo nos presenta a Jesús que aplaca la tempestad. Él nos protege hoy de la violencia de las olas de la vida y nos abre el corazón a la valentía de la fe, porque el amor de Dios, nuestro Padre, es estable y seguro.

Hoy, en medio de la Jornada Nacional de la familia, celebramos el “Día de los Padres” para agradecer a esos hombres que han ocupado y ocupan en nuestras vidas, un lugar insustituible; y para dar gracias al Señor por aquellos que, junto a nuestras madres, nos dieron la vida.

Moniciones a las Lecturas:

Primera Lectura: (Job 38,1. 8-11)

El libro de Job nos presenta a Dios como dominador de las fuerzas de la naturaleza.

Salmo Responsorial: (Salmo 106)

Segunda Lectura: (II Corintios 5,14-17)

Escuchemos ahora esta carta de san Pablo que nos habla de la vida nueva que Jesucristo nos ha dado.

Evangelio: (Marcos 4,35-41)

Aclamemos el Evangelio que nos presenta a Jesús dominando las fuerzas del mar y del viento.

Oración de los Fieles:

R/ Escúchanos, Padre.

  • Por toda la Iglesia; para que cuantos queremos ser fieles a Cristo, perseveremos en la fe y seamos para el mundo un testimonio de fraternidad. Oremos.
  • Por los que gobiernan; para que custodien celosamente el inmenso tesoro que es la familia, el matrimonio y la formación de las nuevas generaciones. Oremos.
  • Por todos los padres de familia; para que con sus enseñanzas y sus acciones transmitan a sus hijos la fe y el amor. Oremos.
  • Por la familia cubana; para que sea fuente de vida y amor, escuela del bien y la verdad y refugio seguro para los mayores. Oremos.
  • Por todos los padres difuntos; para que Dios les conceda el descanso eterno y la luz perpetua brille para ellos. Oremos.
  • Por cada uno de nosotros; para que nos dejemos guiar por el Señor en la labor de enseñar a formar una familia, a nuestros niños, adolescentes y jóvenes. Oremos.

Comunión:

El encuentro con Cristo en la comunión, nos conduce a la paz en nuestra vida y nos asegurar la vida eterna. Vivamos este momento con un corazón abierto a la fe y la esperanza.

Envío:

Hermanos: Hoy nuestro pueblo está sometido a múltiples tempestades que derrumban el ánimo y la esperanza. Llevemos a todos la gran noticia de que el amor y la salvación de Dios, nuestro Padre, disipan las tormentas y nos libera de los miedos que nos paralizan. ¡Feliz día a todos los padres!

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