Formación

LITURGIA EUCARÍSTICA (XVIII)


PASO 32: La fracción del Pan

El rito de la fracción del pan, desafortunadamente ha llegado a ser insignificante. Uno de los elementos que ha contribuido al proceso de degradación de este rito, es el momento de hacerlo, pues muchas veces se hace mientras los fieles se dan la paz, de manera que nadie está atento a lo que se realiza en el altar.

Es necesario que la fracción del pan se realice una vez terminado el gesto de la paz. Este debería ser u momento especialmente expresivo. El sentido del gesto es suficientemente claro y por ello valdría la pena potenciarlo: del único pan que es Jesucristo, participa toda la asamblea, convirtiéndose así en torno a Él, en una comunidad.

Mientras se hace la fracción, se canta el Cordero de Dios, que es un canto litánico en el cual la idea de "Jesucristo, pan partido" pasa a "Jesucristo, partido y entregado a la muerte por nosotros". La Expresión "Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros" deberá repetirse mientras dure la fracción del pan, lo cual debe tenerse en cuenta en las grandes celebraciones en que hay varias hostias grandes que partir. No obstante, no deberá cantarse nunca menos de tres veces, incluyendo la última vez que incorporará el "danos la paz".

El ámbito de la fracción del pan, es también el momento apropiado para:

  • La distribución del pan y el vino en las patenas o copones que se utilizará para la distribución de la comunión.
  • Acercarse al altar los ministros que distribuirán la comunión
  • Traer la Reserva del Sagrario, si fuese indispensable usarla.

Vinculado con la fracción del pan, se mantiene el pequeño rito de poner en el cáliz una partícula de pan, lo que es un signo de comunión de la Iglesia. Su origen está en la costumbre antigua de llevar a todas las iglesias una parte del pan consagrado en la misa del obispo.

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