Nosotros Hoy

Servicio de Noticias de la Iglesia Católica en Cuba

Jesús Sacramentado camina por Cienfuegos

por María de los Ángeles Sánchez Sorí

Diócesis de Cienfuegos, Cienfuegos, 29 de junio de 2019: Las comunidades del centro de la ciudad de Cienfuegos celebraron la Santa Misa en la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo de forma simultánea en la mañana del domingo 23 de junio.

Luego los fieles se trasladaron hasta la parroquia de Montserrat para participar en la tradicional Procesión del Corpus Christi, que comenzó a las 10:15 a.m. e hizo el recorrido desde Monserrat por la calle de San Carlos hasta la Santa Iglesia Catedral.

Durante la homilía en la Catedral de Cienfuegos, monseñor Domingo Oropesa Lorente, obispo de Cienfuegos, se refirió al texto de San Pablo que “es la narración más antigua de la institución de la Eucaristía”. Pablo nos dice: “les trasmito” -con lo que nos quiere decir- esto es una trasmisión fiel de la Revelación, esto viene de los Apóstoles, no de un creyente de ahora, el Apóstol nos recuerda las palabras que a él le fueron transmitidas, pronunciadas por el mismo Jesús durante su Última Cena pascual y San Pablo da el Cuerpo y la Sangre de Cristo”.

Asimismo, el Obispo pidió a Dios que nos conceda tener siempre devoción y amor a Cristo Eucaristía para que hagamos lo posible y hasta lo imposible por encontrarnos con Cristo en el Santísimo Sacramento del Altar, especialmente en la Misa dominical.

Bajo un sol abrasador, el cortejo engalanado por los estandartes de las Cofradías de la ciudad y animado con cantos, se abrió paso, lo iniciaban  los niños y niñas que recibieron por primera vez la Comunión en la Solemnidad de la Santísima Trinidad., luego el Santísimo acompañado, además del Obispo, por el padre  Fernando s.j., párroco de Nuestra Señora de Montserrat; el P. Jordi Girau, profesor del Seminario San Basilio Magno en Santiago de Cuba; el diácono Alfredo Espinosa Roca y por numerosos fieles.

En el recorrido, se situaron los cuatro altares habituales, en el primero se meditó sobre la presencia real de Cristo en la Eucaristía, en los restantes las meditaciones estuvieron dirigidas a la reflexión y oración por los enfermos, las familias y los migrantes.

Al concluir la procesión los peregrinos entraron al templo catedralicio y allí adoraron a Jesús Eucaristía. Finalizada la adoración, el Obispo impartió la bendición final a los presentes.

© 2015 Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. Todos los derechos reservados