Formación

XIV Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo C) - 7 de julio de 2019


Monición de Entrada:

Queridos hermanos: En este decimocuarto domingo del Tiempo Ordinario, nos hemos encontrado una vez más como comunidad, para poner en las manos del Señor nuestras vidas. En esta celebración la Palabra de Dios nos recuerda que el anuncio del Evangelio no es solo para los misioneros que van lejos, sino que todos hemos sido enviados a llevar a quienes nos rodean, una palabra buena de salvación, anunciado el amor misericordioso del Padre y llevando a todos un mensaje de esperanza y de consolación, de paz y de caridad. Iniciemos esta celebración llenos de la alegría de saber que Cristo está aquí.

Moniciones a las Lecturas:

Primera Lectura: (Isaías 66, 10-14c)

El profeta Isaías hace una invitación a la alegría, porque en Jerusalén se manifestará la mano del Señor.

Salmo Responsorial: (del Salmo 65)

Segunda Lectura: (Gálatas 6, 14-18)

San Pablo en su carta a los Gálatas pone la Cruz como el elemento que nos hace Pueblo de Dios, nueva criatura. Escuchemos con atención.

Evangelio: (Lucas 10, 1-12.17-20)

En el Evangelio de hoy, Lucas narra el envío de los setenta y dos discípulos a anunciar la llegada del Reino de Dios. Aclamemos al Evangelio.

Oración de los Fieles:

R/ Danos tu fuerza, Señor.

  • Por la Iglesia; para que, a través de la misión, anuncie con ímpetu y entusiasmo renovado el Evangelio. Oremos.
  • Por todos los cristianos, para que ayudemos a todos los hombres y mujeres de nuestro mundo a descubrir el mensaje cristiano. Oremos.
  • Por nuestras familias, para que en este tiempo de vacaciones que comienza se propicie el compartir, la ayuda mutua y el encuentro con el Señor. Oremos.
  • Por las vocaciones en nuestra diócesis, para que haya entre nosotros, hombres y mujeres dispuestos a anunciar al Señor y servir a los demás en todo momento. Oremos.
  • Por la sociedad cubana, para que aprendamos a respetar los bienes ajenos, a obrar con justicia y a colocar nuestra esperanza en Cristo, el amigo que nunca falla. Oremos.
  • Por cada uno de nosotros, para que busquemos en este verano, hacer siempre presente la Misericordia de Dios en nuestros hogares. Oremos.

Comunión:

Que la comunión con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, nos ilumine, nos llene de su presencia y nos impulse a anunciarle con la palabra y con el ejemplo.

Envío:

Hermanos: Somos enviados a ser testigos de Cristo en nuestra vida diaria. Anunciemos constantemente la misericordia y la alegría que vienen del Señor. Vayamos a predicar con fe, por todos los medios a nuestro alcance, que el Reino de Dios ha llegado a nosotros.

© 2015 Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. Todos los derechos reservados