El patio de la Parroquia , convertido esta vez en sala de conciertos, estaba lleno y atento a los acordes que salían de violines, piano, guitarra, clarinete y flauta. Cada uno dando lo mejor de si y tratando de embellecer este momento.
Las niñas Milaydis Acosta y Marianne Gainza tocaron los Estudios para violín Nos. 14 y 25 respectivamente. La clarinetista Esglays Gainza nos deleitó con la Pieza Fantástica de Schuman. El joven guitarrista John Carlos lucía con su guitarra la Suite # 3 de Bach. Otra clarinetista, la joven Mariannis Matos, nos regocijaba con el Adagio y el Rondó del Concierto # 1 de Spohr. Para cerrar la noche la flautista Leydis Acosta nos encantaba con su interpretación de la Andalucía de Henry.
Noche de música que nuestros jóvenes nos regalaron y con ella el ejemplo de cómo se puede, y debe, servir a los demás con los carismas que el Señor nos ha otorgado.
Noche para el recuerdo, no del que se queda solo en la memoria; sino del que nos impulsa a continuar nuestra misión como buenos discípulos, con la alegría de saber, como nos lo han demostrado estos jóvenes a través de su arte, que siempre es posible pensar en un mundo mejor. |